El opositor Sector Democrático y Popular de Haití encabezó este lunes el sepelio de cuatro personas que murieron a mediados de febrero en Puerto Príncipe durante violentas protestas que pedían la dimisión del presidente del país, Jovenel Moise.

Unas 300 personas avanzaban con los cuerpos hacia el cementerio cuando intentaron realizar protestas que fueron reprimidas con gases lacrimógenos por la Policía Nacional Haitiana (PNH), según comprobó Efe.

Los opositores del Sector Democrático y Popular culpan al Gobierno por las muertes y convocaron a nuevas manifestaciones para el jueves próximo en el país.

La semana pasada el presidente Moise creó una comisión para el diálogo, pero dos de los siete miembros de esa comisión han dimito y el Sector Democrático rechaza todo tipo de diálogo con el Gobierno.

El viernes pasado, el subsecretario de Estado de Estados Unidos para Asuntos Políticos, David Hale, se reunió con Moise para discutir sobre la situación actual del país y el proceso de diálogo iniciado por el Gobierno.

Hale también sostuvo reuniones ese día con el primer ministro de Haití, Jean Henry Ceant, quien destacó que las discusiones se centraron, en particular, en la necesidad de fortalecer el proceso de institucionalización de la democracia en Haití a través del diálogo.

Haití atraviesa por una profunda crisis económica y política, agravada tras las masivas y violentas protestas de dos semanas que iniciaron el pasado 7 de febrero, el mismo día que el presidente Moíse cumplió dos años en el cargo.

En dichas protestas, convocadas por el Sector Democrático y Popular, una de las facciones más radicales de oposición, murieron 26 personas, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), si bien la Policía no ha ofrecido datos sobre el número de víctimas.

Las manifestaciones, que han aumentado la inseguridad en Haití, el país más pobre de América, y han provocado un clima de incertidumbre, se produjeron en medio de una severa crisis económica, que se agravó este año por una fuerte depreciación del gourde, la moneda oficial, y una inflación galopante.

En sus protestas, los manifestantes exigen justicia en las supuestas irregularidades en el programa Petrocaribe, a través del cual Venezuela suministra petróleo a este país a precios blandos.

Una auditoría presentada a inicios de febrero por el Tribunal de Cuentas reveló irregularidades entre 2008 y 2016 en este programa y señaló a quince exministros y actuales funcionarios que están involucrados en este caso, así como una empresa que dirigía Moise antes de llegar a la Presidencia.

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