La plataforma anuncia que presentará alegaciones al proyecto de investigación «Neodimio» entre los términos municipales de Santa Cruz de Mudela, Torrenueva y Valdepeñas y recuerda que tras un largo periplo legal amparado por los tribunales y el Gobierno regional «la sociedad castellano-manchega ha dejado clara su postura de rechazo frente a este tipo de proyectos extractivos«.

La provincia de Ciudad Real alberga algunos de los paisajes más simbólicos de Castilla-La Mancha conocidos por su biodiversidad y a nivel humano por la calidad de su producción agropecuaria / Plataforma Sí a la Tierra Viva

El colectivo explica que tanto la guerra de Ucrania como una transición energética «mal entendida» desarrollada en el Plan Integrado de Energía y Clima han traído «vientos favorables» para la economía especulativa con distintos proyectos, hecho que a nivel estatal «está teniendo graves impactos sobre el territorio y las comunidades afectadas de muchas regiones españolas».

En este sentido, consideran que la mercantil Quantum Minería pretende convertir «en un gran colador» una extensa superficie de 8.760 hectáreas en Ciudad Real para la toma de un mínimo de mil muestras y la realización de cuatrocientas calicatas de 150 por 50 centímetros en una de las zonas más privilegiadas de la provincia por su paisaje y su biodiversidad.

Sí a la Tierra Viva recuerda que en su momento, y tras una batalla legal sin precedentes respaldada por los tribunales y el Ejecutivo autonómico, fue la sociedad civil la que dejó patente su posicionamiento contrario a la minería de tierras raras por los múltiples impactos negativos que conlleva. Por este motivo, muestra su preocupación ante la posibilidad de que la mercantil Quantum Minería esté reconsiderando cualquier nuevo intento de retomar este controvertido proyecto, que ha sido finalmente rechazado por la Justicia y la opinión informada de la ciudadanía.

Por ello, la asociación la asociación insta a las autoridades pertinentes a tomar medidas firmes para proteger los derechos de la ciudadanía, la salud pública y el entorno natural, y a garantizar «que los intereses de una empresa con un afán puramente especulativo en tiempos de crisis no prevalezcan sobre el bienestar de la población y la protección del medioambiente».

Como en el pasado, Sí a la Tierra Viva ha agradecido el apoyo de la población y las entidades sociales y ambientales y anuncia que seguirá con la lucha contra la minería de tierras raras con determinación y convicción, con la esperanza de que se respeten los derechos de las comunidades y el territorio y se ponga fin de una vez por todas a este dañino proyecto.