Un grupo de sicarios mató este sábado a dos policías y dejó heridos a seis más en el oriental estado mexicano de Veracruz, en un franco desafío al Gobierno, informaron fuentes oficiales.

Los delincuentes se enfrentaron durante la madrugada a tiros a las fuerzas del orden en el municipio de Minatitlán, una región que durante el presente año ha sufrido una escalada de violencia.

Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz señalaron que el enfrentamiento armado ocurrió después de que la Policía Estatal, en coordinación con Policía Federal, se trasladara a un bar de la ciudad durante una operación.

En una calle, un hombre disparaba su arma de fuego y al ver la presencia policial se refugió en una vivienda.

Desde la casa atacaron a los oficiales y dieron muerte a un agente de la Policía Federal y a un comandante de la Policía Estatal.

Además seis oficiales estatales fueron heridos de bala por los sicarios. Uno de los agentes está grave en un hospital de la localidad.

Los oficiales dieron muerte a un presunto delincuente y lograron la detención de otro.

El tiroteo ocurrió a una semana de que el presidente Andrés Manuel López Obrador desplegara en Minatitlán a cientos de integrantes de la Guardia Nacional, un cuerpo de seguridad recién creado con integrantes de la Policía Naval, Policía Militar y de la Policía Federal, en el que el Gobierno centra su estrategia de seguridad.

El despliegue fue la respuesta del Gobierno mexicano a la matanza del 19 de abril en ese mismo municipio, donde un grupo armado mató a 13 personas, entre ellos a un bebé de un año, durante una fiesta.

«Por las circunstancias que se padecieron, se decidió que aquí iniciemos con la primera coordinación de la Guardia Nacional, que va a tener sede en Minatitlán», dijo López Obrador el pasado 26 de abril.

En Veracruz, según fuentes de inteligencia de la Secretaría de Marina y del Ejército Mexicano, los cárteles de los Zetas, Jalisco Nueva Generación y del Golfo están enfrentados por el control territorial.

Se disputan las rutas de transporte de drogas y de paso de migrantes, el cobro de derecho de piso (extorsión a negocios) y la industria del secuestro en una entidad de alta producción agropecuaria y petrolera, y con uno de los puertos de carga más importantes del país.

Al llegar al Gobierno de Veracruz en diciembre de 2018, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez prometió disminuir en un periodo de dos años los altos niveles de violencia.

Una de sus primeras acciones fue impulsar el reconocimiento de cifras de miles de personas desaparecidas, que se calcula en 5.000, y la búsqueda de fosas clandestinas.

En los últimos ocho años han sido halladas al menos 601 fosas clandestinas, con 560 cráneos y 53.606 fragmentos humanos, entre ellas la conocida como Colinas de Santa Fe, donde había 298 cuerpos sepultados de manera ilegal.