Sin Planeta, no hay futuro

Juantxo López de Uralde
Diputado de EQUO en Unidos Podemos


Es un lema muy básico: “sin Planeta no hay futuro” y sin embargo también muy certero. Tienen razón los jóvenes que se han levantado de su pupitre para decir ¡basta! No pueden seguir asistiendo impasibles a la destrucción de su Planeta, de su mundo. Así que han comenzado a lanzar la voz contra el cambio climático.

La historia no es lineal, y cuestiones que parecía que iban a ocurrir nunca por la lentitud de los movimientos de cambio, de repente ocurren de un día para otro. Así ocurrió con el muro de Berlín, que se desmoronó de un día para otro. Quizás este movimiento que se autodenomina Juventud x el clima sea el aldabonazo que el mundo necesita para reaccionar ante la terrible situación que está generando el cambio climático.

Los datos son demoledores: el cambio climático se agrava. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) los últimos cuatro años han sido los más cálidos desde que hay registros. La Península Ibérica es la región de Europa más vulnerable al cambio climático:

  • aumento de temperaturas,
  • sequías,
  • incendios,
  • reducción de la disponibilidad de agua,
  • aumento del nivel del mar,
  • calentamiento de los océanos,

Son impactos que ya han empezado a manifestarse con fuerza en nuestro país, mostrando la cara más amarga del cambio climático. Los científicos de NNUU han advertido que en el año 2030 las emisiones globales deben reducirse en un 45 % para evitar un aumento de temperaturas por encima de 1,5 C.

Las cosas no van bien: globalmente las emisiones aumentaron en 2018 un 2,7 % respecto al año anterior, lo cual debe calificarse de dramático. La descarbonización de la economía es una urgencia, y esto es algo ya admitido por todos los sectores sociales y económicos, también en España.

Pero la política no se mueve al ritmo que sería necesario. En esta legislatura que se acaba el Congreso no ha sido capaz de sacar adelante la tan reclamada Ley de Cambio Climático y Transición Energética. El Gobierno de Pedro Sánchez ha presentado su anteproyecto de ley cuando ya es demasiado tarde incluso para discutirlo. El tiempo corre, pero las políticas van demasiado lentas.

Son ya los más jóvenes quienes ya están marcando el camino. Para ellos la lucha contra el cambio climático es una cuestión de vida o de muerte: no es un tema más. Estamos ante una auténtica crisis de supervivencia. El movimiento se extiende como la pólvora por muchas ciudades. Hace unos días se concentraron frente al Congreso, en Madrid. El próximo 15 de marzo hay convocada un huelga estudiantil global. Así lo explican:

“Hacemos huelga escolar porque hemos hecho nuestros deberes. Hay quien dice que somos la esperanza. Que vamos a salvar el mundo. Pero no es cierto, no lo haremos. No hay tiempo para esperar a que crezcamos. Necesitamos actuar ya ante la crisis climática”

No tenemos ni Plan B, ni Planeta B. No hay escape posible. Lo pueden decir más alto, pero no más claro:

 “Hemos empezado a limpiar vuestro desastre, y no pararemos hasta que terminemos”

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