Jupol y el SUP, los dos sindicatos mayoritarios de la Policía Nacional, han denunciado maniobras de desinformación por parte del Gobierno boliviano de facto en el incidente de los GEO. Los sindicatos explican que las fotografías difundidas en los medios de comunicación locales con las imágenes de los agentes no se corresponden con los GEO que estuvieron en la sede diplomática de México en La Paz.

Según indican, son agentes de Policía Nacional española en Bolivia, «pero ni pertenecen al GEO ni estuvieron en el incidente» en el que los que acorraló un grupo de personas. Las fotografías de los rostros de los funcionarios españoles fueron filtradas en las redes sociales y usadas para atacar el supuesto «colonialismo» de España.

Fuentes de Interior explican a El Mundo otra supuesta maniobra en la que el ministro boliviano Arturo Murillo, el mismo que este sábado pidió que la delegación diplomática española sea sustituida y sea declarada «non grata», incluyendo a los agentes, anunció este mismo domingo a través de WhatsApp que seis de los policías desplegados en la embajada se habían marchado ya a Madrid.

Murillo aseguró que en ese grupo se desplazaron los agentes del GEO involucrados en los incidentes del viernes, pero desde Interior desmienten tajantemente que ninguno de los agentes destinados en estos momentos en la embajada haya salido del país. Incluyendo a los que no pertenecen al GEO y se dedican a otras labores. Estas fuentes explican al diario que en algún momento se marcharán del país, porque así está previsto en los relevos habituales que hacen los policías en todas las embajadas.

Las distintas fuentes de Interior y diplomáticas consultadas por El Munto, así como la nota oficial del gobierno español, desmienten categóricamente que los cuatro policías españoles tuvieran como misión rescatar a alguno de los 10 altos cargos del gobierno de Morales que están refugiados en la residencia de la embajadora mexicana en La Paz. Incluso la tesis de que intentaban extraer al ex ministro de Presidencia Juan Ramón Quintana tuvo su origen en los gritos lanzados por uno de los exaltados que participó en la «encerrona» contra los agentes españoles.

En los próximos días está previsto que la misión española enviada por Exteriores para investigar los pormenores del caso llegará a Bolivia. Margarita Robles, ministra de Exteriores en funciones, comparecerá posteriormente en el Congreso para rendir información sobre un incidente que ha deteriorado las relaciones entre ambos países.