IMAGE: IPCC - 6th Report

Mi columna de esta semana en Invertia, titulada «La emergencia climática que nadie se creía» (pdf), habla sobre el sexto informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, y sobre la absoluta evidencia de que no solo estamos ante una emergencia de primer nivel, como podemos ver en la enorme proliferación de fenómenos climáticos extremos, sino que, además, esa emergencia no se corresponde de ninguna manera con ningún tipo de fenómeno natural ni con ningún proceso geológico, sino que es debida únicamente a la acción del hombre, y concretamente a las emisiones generadas por la quema de combustibles fósiles.

Hablamos del informe realizado por los mejores científicos y expertos a nivel mundial, y sus cinco puntos fundamentales que todos debemos grabarnos a fuego son los siguientes:

  1. La emergencia climática es generalizada, es más rápida de lo esperado, se está intensificando, y es únicamente debida a la acción del hombre.
  2. La posibilidad de no sobrepasar el límite de 1.5ºC considerado como razonablemente seguro está desvaneciéndose rápidamente.
  3. Hagamos lo que hagamos, la subida del nivel del mar ya no podrá detenerse, y tendrá importantes consecuencias de todo tipo.
  4. Las evidencias científicas están cada vez más claras, y vamos teniendo claro lo que funciona y lo que no.
  5. Vamos a ver políticos muy nerviosos, y jueces muy ocupados. Es desgraciadamente esperable que muy pocos políticos estén a la altura de las circunstancias, y por tanto, serán necesarias grandes dosis de activismo, a todos los niveles. En escenarios como los Países Bajos y en compañías como Shell, Exxon o Chevron ya están empezando a darse cuenta de las consecuencias judiciales que el activismo puede tener: es fundamental que esos ejemplos cundan y se generalicen. Pero incluso así, harán falta más cosas, con consecuencias difíciles de prever.

El informe pinta un panorama enormemente preocupante, pero no todo está perdido. La publicación del informe tendrá un fuerte impacto en la próxima cumbre de Glasgow en noviembre, en la que tendremos necesariamente que ver acciones drásticas y radicales como no las hemos visto hasta el momento. El tiempo de los planes graduales y de la reducción a lo largo de varias décadas se ha terminado: tenemos que ajustar los objetivos de todos los países en función de los resultados del informe, actuar de manera inmediata sin tener en cuenta las posibles consecuencias en la economía o en las compañías, y poner como única prioridad la preservación del género humano. Como muchos llevamos mucho tiempo diciendo, tendremos necesariamente que actuar en una emergencia como se actúa en las emergencias: con medidas radicales e inmediatas. Todo lo que no sea eso implicará que no hemos entendido nada, y pintará nuestro futuro de un color cada vez más oscuro.


Enrique Dans

DEJA UNA RESPUESTA