El presidente en funciones de Sociedad Civil Catalana (SCC), Josep Ramon Bosch, reivindica para Barcelona la cocapitalidad compartida con Madrid y la presencia «efectiva» de instituciones estatales para que quede claro que Cataluña forma parte de España.

En una entrevista con Efe, Bosch, que estará en funciones hasta que a primeros de junio se elija nueva junta directiva, relata que en estos meses SCC dará forma a su Plataforma de Afectados por el Procés, una especie de memorial que explique «en catalán» a las generaciones futuras que el independentismo «no sólo es un mal negocio, también es un suicidio colectivo».

Bosch considera que esta plataforma deberá armar un relato que ahora no existe para hacer frente al de los independentistas, que han «comprado» muchos catalanes. «Hay que pasar del España nos roba a España nos estima», apunta.

«Ellos han creado un relato fantástico hablando de una república de colores en la que todo es maravilloso y ante ese relato no ha habido nada, y eso es lo que queremos construir», señala.

Historiador y empresario que asumió la presidencia de SCC en enero y gestionó la crisis interna de la entidad, Bosch sostiene que el procés y el populismo fueron los responsables de la marcha de Cataluña de más de 4.500 empresas que «no volverán» y que representan 100.000 millones de euros en el total de facturación y del PIB catalán.

Además, recuerda que se han marchado dos bancos (Sabadell y CaixaBank) y no han llegado muchos proyectos, como la Agencia Europea del Medicamento, y por eso, la Plataforma de Afectados por el Procés dará visibilidad a «los agravios, las afrentas e incluso las rupturas familiares y personales».

En definitiva, «es una iniciativa que quiere poner blanco sobre negro lo que ha pasado porque no es sólo una declaración de independencia, son unas condiciones casi trágicas».

No obstante, Bosch quiere dejar claro la independencia de Sociedad Civil Catalana porque su objetivo es generar debate, ayudar a regenerar la vida política española e ir por delante: «los partidos siempre detrás».

Y en esos planes, el presidente en funciones también desvela que la entidad quiere «movilizar» el voto de los partidos constitucionalistas y para ello promoverá que todos los asociados puedan ser apoderados e interventores y vigilen en los colegios que se garantizan los derechos del electorado no independentista.

Sobre a qué partidos incluye en el arco constitucionalista, el abanico del presidente en funciones de SCC se cierra en tres: PP, PSOE y Cs.

Respecto a En Comú y el hecho de que no lo considere un partido constitucionalista, Bosch justifica que las relaciones con este partido han sido siempre «muy difíciles» y no tiene previsto establecer contactos con ellos en el corto plazo.

Sin embargo, Bosch insiste en que Sociedad Civil trabaja para la integración con discurso catalán y para que se cumpla la ley: «a los soberanistas no les vamos a pasar ni una».

A modo de ejemplo se refiere a la querella de la Fiscalía contra el presidente Quim Torra por no quitar los lazos amarillos, después de que SCC también lo hiciera, o a la por 7,5 millones contra Puigdemont porque «el coste de la operación policial por el 1-O no lo van a pagar el conjunto de los españoles».

Y sobre el 155, Bosch exige que no se banalice su uso y se aplique estrictamente cuanto esté justificado, porque «utilizarlo como argumento electoral no ayuda en nada al Estado».

En este sentido, recuerda que el 155 dio a España seguridad jurídica «como nunca» y, aunque 4.200 empresas se marcharon de Cataluña, no se fue ninguna multinacional porque confiaban en cómo actuaría el Estado.

Respecto a un posible adelanto electoral en Cataluña, Bosch señala, a título personal, que ve posible una convocatoria en otoño, concretamente el 1 de octubre, la «fecha mágica» del independentismo.

Bosch argumenta esta opinión en que Torra y el expresidente Carles Puigdemont necesitarán un «aldabonazo» a su política tras una sentencia a los procesados por el 1-O seguramente «muy dura», marco en el que «una subida de la tensión y una convocatoria electoral es factible».