La agresión colonial israelí contra la Franja de Gaza ha durado 11 días. Ahora, una tregua entró en vigor en Gaza, pero ese ataque ha hecho más de 231 víctimas, entre ellas, 65 niños y niñas y 39 mujeres, y más de 1.600 habitantes heridos. Además, el ataque causó la destrucción de cientos de edificios en zonas densamente pobladas, decenas de hospitales, cortando también la electricidad, el agua y el alcantarillado. Decenas de miles de sus habitantes tuvieron que huir, viviendo un doloroso calvario ya agravado por la crisis económica y sanitaria a causa de la Covid-19.

Desde el 7 de mayo, se intensificó la represión israelí en Cisjordania y Jerusalén, produciendo miles de heridos y cientos de detenciones. No solo eso, también hay grupos de colonos fanáticos que atacan a palestinos y palestinas en los territorios de 1948.

No obstante, las grandes potencias imperialistas continúan respaldando a Israel, con el fin de mantener la región dentro de un statu quo que sirve a su estrategia de dominación, de saqueo de recursos por medio del comercio, la deuda y la venta de armas.

Esas grandes potencias se han aliado a las monarquías de los petrodólares y a los regímenes despóticos de la región, para generalizar la normalización de sus relaciones con la entidad sionista, extender las políticas neoliberales y belicistas, y frenar las aspiraciones de los pueblos a la libertad, la dignidad y la justicia social, como lo demuestra la nueva Intifada palestina.

Otra vez más, la Intifada movilizó a toda la población palestina en las diferentes partes de los territorios ocupados y en Israel, especialmente entre las y los jóvenes y las mujeres para luchar contra el apartheid y las condiciones de sufrimiento cotidianas, desarrollando formas de solidaridad activa, sin cejar en la determinación de reconquistar sus derechos históricos. El éxito de la huelga general del 8 de mayo simbolizó esa unidad de base en la resistencia. Este movimiento expresa también la convicción de que el pueblo palestino solo puede contar con sus propias fuerzas para vencer al enemigo israelí y a sus aliados.

Sus capacidades de resistencia y su confianza en sí mismo para ganar el combate de su emancipación se verán reforzadas por la solidaridad internacional, que se está desarrollando en todo el mundo.

El CADTM Internacional se moviliza y se adhiere a todas las iniciativas de solidaridad internacional, continental, regional y nacional para:

  • Reforzar la solidaridad con el pueblo palestino.
  • Detener la agresión colonial israelí.
  • Poner fin a la ocupación civil y militar israelí.
  • Imponer el derecho de autodeterminación y derecho del retorno de los refugiados palestinos.
  • Ampliar la campaña internacional: Boicot, desinversión y sanciones (BDS).
  • Denunciar el apoyo a la entidad sionista.
  • Rechazar la normalización con Israel.
  • Denunciar la represión y la criminalización de la solidaridad con la población palestina por los regímenes y gobiernos, tanto del Sur como del Norte.

CADTM

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