Teresa Domínguez

Hoy es el aniversario de la Revolución Sandinista, y lo celebro con mis hermanas nicaragüenses reconociendo la dignidad de su lucha.

Ya son tres meses de protestas contra Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo que han dejado un balance de más de 350 muertos, miles de heridos, y muchos desaparecidos.

Según nos cuenta Javier Bauluz en su reportaje lo que empezó como una oposición de la población a unas reformas al sistema de seguridad social se acabó convirtiendo en un grito colectivo de rechazo a la represión y las medidas autoritarias del gobierno. Evidentemente exite la versión contraria. No me voy a extender en las interioridades del conflicto, para ello existen trabajos como La rebelión de los nietos del sandinismo de el director de Periodismo Humano. Premio Periodismo y Derechos Humanos 2008 y 2016. Una fotografía en 8 capítulos de lo que sucede en Nicaragua: Resistencia, Dolor, Insurrección, Memoria, Amor, Caída, Barricada e Infierno.

O este interesante hilo sobre artículos recomendados que explican lo que pasa en

Ante los hechos de violencia que siguen ocurriendo en Nicaragua, se ha lanzado una llamada que apela a la solidaridad internacional feminista. #SOSNicaragua

El movimiento feminista también recibe amenazas directas que han registrado desde la Iniciativa Nicaragüense de Defensoras de Derechos Humanos de las Mujeres. Desde abril 2018 durante la represión, varias mujeres han sido secuestradas, violadas, torturadas y viven bajo amenaza en sus barrios y comunidades. ¿Que el movimiento feminista se ha posicionado? No podemos olvidar que el feminismo es política, que las mujeres en América Latina luchan por un feminismo no dicotomizado, luchan por sus derechos, como el aborto, que les ha sido arrebatado, la prohibición total del aborto en Nicaragua está poniendo en riesgo la salud y la vida de mujeres y niñas. Luchan por los Derechos Humanos básicos de niñas y mujeres, por la tierra, por el medio ambiente… están en su mayoría a la izquierda de la izquierda y muchas de ellas son de comunidades indígenas y campesinas. En América Latina han sido asesinados el 60% de 197 activistas defensores del medio ambiente. Y Nicaragua es el país percápita más peligroso para los defensores de la tierra y el medio ambiente. En 2016 murieron once activistas.

De hecho ayer mismo secuestraron a Irlanda Jerez líder de los auto-convocados del mercado oriental mientras regresaba de una conferencia de prensa. Patrullas policiales y encapuchados la interceptaron en el vehículo que viajaba junto a su padre y otro compañero y se la llevaron en las cercanías de la Rotonda Cristo Rey. Como notificó una de sus compañeras y lideresas: Doña Francisca Ramírez. En octubre de 2017, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ya otorgó medidas cautelares a favor de Francisca Ramírez y de su familia, por ser objeto de amenazas, hostigamientos y actos de violencia en su contra. Durante su audiencia de la CIDH, en septiembre de 2017, Francisca Ramírez, dijo “en Nicaragua nadie nos escucha, hemos sido reprimidos, encarcelados, tenemos personas que han quedado sin riñones, sin ojos (…) en Nicaragua vivimos injusticias, no tenemos derecho a protestar, hay una alianza con el gran capital, queriendo quitarnos lo poco que tenemos los campesinos”.Pikara

También existe una apelación para cerrar de forma simbólica las Embajadas de Nicaragua en el mundo, con concentraciones y exigir un cese a la represión y violencia. Julio 19, 8 a 17 horas.

 es también una llamada a dar voz y luz a los manifiestos de grupos de intelectuales contra “el silencio cómplice de líderes políticos y referentes intelectuales proclamados de izquierda.

Como dice Lidia Falcón en su artículo “para inmiscuirse en la situación de Venezuela hay cientos de voluntarios que dominan los medios de comunicación y políticos conciliadores  como Rodríguez Zapatero, para Nicaragua no hay más que alguna información esporádica y la indiferencia internacional. No se puede ser un país pequeño, pobre, en esa Centroamérica condenada desde hace siglos a la irrelevancia política y económica en el concierto de las naciones importantes de la Tierra, y la utilización depredadora por parte del gran opresor del norte.”

Es por eso que nos toca unirnos al movimiento mundial del tuitazo por Nicaragua, solidaridad feministainterenacional 

 

“Estimadas compañeras;

Hemos recibido con afecto todas las muestras de solidaridad que nos llegan desde los colectivos y movimientos feministas en los distintos territorios. Sentimos su apoyo, preocupación y sororidad en estos meses de agresiones y represión estatal que vivimos la población nicaragüense.

Nosotras, que participamos en la lucha para derrocar a la dictadura somocista, que participamos en la Revolución Popular Sandinista, que nacimos durante o después de la Revolución y que integramos la Articulación Feminista de Nicaragua, hacemos un llamado a la solidaridad internacional para denunciar los crímenes y ataques constantes que vivimos en nuestro país por parte de las fuerzas represivas del Estado, tanto la Policía Nacional como los grupos parapoliciales armados, subordinados a Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Las feministas nicaragüenses hemos denunciado desde el primer día el carácter represivo y totalitario del Gobierno liderado por Ortega, quien en 1998 fue denunciado por violencia sexual por su hijastra Zoila América Narváez, hija de su esposa, Rosario Murillo, la que luego fue designada vicepresidenta. Las feministas hemos evidenciado la impunidad que representa Daniel Ortega, imagen de la falta de justicia para las mujeres en nuestro país.

Años más tarde, en el 2006 también denunciamos la alianza entre el partido FSLN liderado por Ortega, partidos conservadores y las jerarquías de las iglesias, al penalizar el aborto bajo cualquier circunstancia. Durante años, el gobierno de Ortega emprendió una campaña de desprestigio y persecución contra las integrantes del movimiento feminista, estrategias que han sido extensivas al movimiento campesino contra la construcción del canal interoceánico desde el 2014 y a toda voz crítica al gobierno.

Desde el 18 de abril, la brutal respuesta del régimen de Daniel Ortega hacia jóvenes que se manifestaban contra las reformas a la seguridad social, generó protestas a nivel nacional que fueron reprimidas con bombas lacrimógenas, balas de goma y balas de plomo por la Policía Nacional y grupos parapoliciales armados. Desde hace más de dos meses vivimos en Nicaragua un estado de terror que ha cobrado la vida de más de 200 personas, cerca de dos mil personas heridas de bala, quemadas, torturadas, docenas de personas encarceladas injustamente, más de 50 personas desaparecidas, así como campañas de amenazas, hostigamientos y desprestigio contra defensoras y defensores de derechos humanos.

Desde abril 2018 durante la represión varias mujeres han sido secuestradas, violadas, torturadas y viven bajo amenaza en sus barrios y comunidades. Las feministas también recibimos amenazas directas que hemos registrado desde la Iniciativa Nicaragüense de Defensoras de Derechos Humanos de las Mujeres.
Agradecemos las muestras de solidaridad que hemos recibido de redes y organizaciones feministas y la vez les pedimos que manifiesten públicamente su solidaridad con la Articulación Feminista de Nicaragua y el pueblo nicaragüense, que desde hace más de 60 días resiste los ataques del régimen orteguista.

Ante esta situación de violencia, la más brutal en la historia de las últimas décadas en Nicaragua, las feministas nicaragüenses hacemos un llamado a la solidaridad internacional y les pedimos:
Convocarse en las afueras de las Embajadas y Consulados de Nicaragua, denunciando los crímenes cometidos por el régimen de Ortega. Redactar cartas y enviarlas a las Embajadas, Consulados y/u otras oficinas del Gobierno de Nicaragua representadas en sus país.

Demandar a sus Gobiernos se pronuncien públicamente condenando la violencia liderada por la Policía Nacional y grupos parapoliciales contra la población desarmada.
Manifestarse a través de comunicados, pronunciamientos, artículos y demás canales de divulgación sobre su condena a los ataques que vive la población en Nicaragua. Divulgar información sobre lo que ocurre en Nicaragua, contribuyendo a romper el cerco mediático y ensordecedor silencio sobre el estado de terror que vivimos. Coordinar con otros movimientos sociales y políticos para lograr su pronunciamiento y fortalecer la presión internacional.

La Articulación Feminista de Nicaragua agradece cada muestra de solidaridad y acompañamiento que hemos recibido de ustedes. Cada mensaje de texto, artículo, manifestación, cada mensaje de cariño y de ánimo, nos ha dado fuerza para continuar en esta lucha por la justicia y la democratización de nuestra Nicaragua.
Reciban nuestros abrazos y agradecimientos.

Articulación Feminista de Nicaragua

Mujeres que luchan por la democracia y la justicia en Nicaragua:

“La Nicaragua de antes del 19 de abril ya no existe”

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