El término residencial abarca tanto casas unifamiliares como complejos de apartamentos, ligadas al factor de calidad. En los proyectos de vivienda residencial el tamaño debe ser notable para poder incorporar aparcamientos privados, amplias zonas comunes y jardines y aunque normalmente se asocian a personas de un nivel adquisitivo alto, lo cierto es que están al alcance de muchos.

Un ejemplo de ello son estos edificios modernos y de estilo en Málaga, en el residencial La Hacienda de Leala, que además de estar rodeados de múltiples servicios e inmejorables conexiones, poseen amplias terrazas y espacios llenos de luz en una localización exclusiva.

A día de hoy, la arquitectura residencial permite cumplir con las máximas de diseño, funcionalidad y seguridad que exigen los propietarios. Los edificios residenciales están construidos con materiales de primera calidad que se aproximan a los principios de arquitectura sostenible que fomenta el cuidado del medioambiente.

La arquitectura sostenible implica utilizar técnicas y materiales respetuosos con el medio ambiente durante el proceso de construcción y buscar minimizar el impacto negativo de los edificios a través del consumo eficiente de energía y el espacio de desarrollo.

Los principios de la arquitectura sustentable incluyen: la consideración de las condiciones climáticas, la hidrografía y los ecosistemas del entorno en que se construyen los edificios, para obtener el máximo rendimiento con el menor impacto; la eficacia y moderación en el uso de materiales de construcción, primando los de bajo contenido energético frente a los de alto contenido energético; la reducción del consumo de energía para calefacción, refrigeración, iluminación y otros equipamientos, cubriendo el resto de la demanda con fuentes de energía renovables; la minimización del balance energético global de la edificación, abarcando las fases de diseño, construcción, utilización y final de su vida útil y
el cumplimiento de los requisitos de confort higrotérmico, salubridad, iluminación y habitabilidad de las edificaciones.

La eficiencia energética es una de las principales metas de la arquitectura sostenible, aunque no la única. Los arquitectos utilizan diversas técnicas para reducir las necesidades energéticas de edificios mediante el ahorro de energía y para aumentar su capacidad de capturar la energía del sol o de generar su propia energía.

Entre estas estrategias de diseño sostenible se encuentran la calefacción solar activa y pasiva, el calentamiento solar de agua activo o pasivo, la generación eléctrica solar, la acumulación freática o la calefacción geotérmica, y más recientemente la incorporación en los edificios de generadores eólicos.

Los materiales adecuados para su uso en edificios sostenibles deben poseer características tales como bajo contenido energético, baja emisión de gases de efecto invernadero como CO2 – NOx – SOx – material particulado, ser reciclados y contener el mayor porcentaje de materiales de reutilización, entre otros. En el caso de maderas se deben evitar las provenientes de bosques nativos y utilizar las maderas de cultivos como el pino o el eucaliptus.

Torremolinos se abre paso entre las zonas residenciales con nuevas urbanizaciones con viviendas más funcionales y sostenibles. Uno de estos rincones residenciales es La Hacienda de Leala que hace que vivir en Torremolinos en tranquilidad sea posible sin tener que renunciar a los beneficios de vivir cerca del mar, de la montaña, del ocio o los comercios.

Esta zona urbanística tiene una excelente situación y está rodeada de múltiples servicios e inmejorables conexiones. Además los áticos poseen terrazas privadas con unas impresionantes vistas al mar o a la montaña y los bajos jardines de hasta 206 m2. En las zonas comunes se puede encontrar una piscina exterior, solarium y zonas ajardinadas.

La sostenibilidad en el mercado residencial español está ganando peso día tras día. En las viviendas construidas hace más de 15 años no se prestaba atención al impacto medioambiental de la construcción y se intentaba construir lo más rápido posible para satisfacer la demanda existente pero hoy en día el sector ha evolucionado y pone por delante algunos valores fundamentales como la sostenibilidad, combinando calidad y eficiencia energética.

Se trata de lograr que las viviendas, oficinas o inmuebles comerciales tengan un consumo casi nulo, energéticamente hablando, y que durante su proceso de construcción se consuman los menores recursos posibles para lo que se eligen materiales y sistemas respetuosos con el medio ambiente, reciclables y con ahorros energéticos importantes.

La sostenibilidad en las viviendas es una valor cada vez más apreciado por los clientes y aunque inicialmente la compra de estos inmuebles supongan un mayor desembolso para el cliente, una vivienda eficiente energéticamente supone importantes ahorros económicos en las facturas de los suministros para los propietarios.