El día 24 por la mañana, un grupo de hombres armados sin identificar irrumpieron en la oficina y la casa de Médicos sin Fronteras en Maban, en el centro de Sudán del Sur.

Saquearon la propiedades y las del personal, prendieron fuego a una tienda llena de equipo y destruyeron la mayor parte de los vehículos y aparatos de comunicaciones. Ninguno de los trabajadores de la ONG resultó herido durante el ataque y están ahora en lugar seguro, supervisando la situación.

El ataque ha obligado a Médicos sin Fronteras a suspender la mayor parte del apoyo médico a las comunidades de acogida y a la población desplazada del área de Maban, donde gestionaban el hospital de atención primaria y secundaria del campo de refugiados de Doro, y proporcionaban consultas de atención primaria en el hospital estatal de Bunj.

A pesar del ataque a nuestras instalaciones, nuestro equipo en terreno continuará proporcionando el tratamiento a los pacientes que sufren las condiciones médicas más críticas”, explica Samuel Theodore, coordinador general de Médicos sin Fronteras en Sudán del Sur. “Sin embargo, mientras no se garantice la seguridad de nuestro personal e instalaciones, no tenemos otra opción que suspender el resto de nuestras actividades. Esto dejará a 88.000 personas con un acceso limitado a servicios médicos básicos”, añade.

Condenamos este brutal ataque y hacemos un llamamiento a que se respete y se proteja a los trabajadores humanitarios e instalaciones sanitarias.

1 Comentario

  1. Ahí está la respuesta al problema de la inmigración, no se pueden crear campamentos de refugiados fuera de África (de forma apresurada y sin ninguna garantia ) sin antes garantizar los existentes allí mismo. La respuesta internacional a los conflictos armados debe de ser firme, contundente … desmilitarizar el conflicto ( a la fuerza) para aislar el origen y encontrar la solucion que suele ir en perjuicio de intereses económicos de este lado del mundo. No seamos hipócritas !

Deja un comentario