El pasado mes de julio, sobrevivientes del Holocausto lanzaron una campaña de publicación de vídeos en Facebook para pedir a su director ejecutivo, Mark Zuckerberg, que eliminase de la red social contenidos sobre el negacionismo del genocidio nazi.

La campaña #NoDenyingIt, coordinada por la Conferencia de Reclamaciones Físicas Judías Contra Alemania, ha utilizado la red social, así como Instagram y Twitter, para difundir los mensajes grabados por los sobrevivientes de todo el mundo, incluida una hermanastra de Anne Frank.

«Perdí a toda mi familia. Muchos, muchos miembros de mi familia. ¡No hay cómo negarlo! Eliminen de Facebook la negación del Holocausto», dijo en su video Eva Schloss, la hermanastra de Frank.

En 2018, Zuckerberg desató una controversia cuando dijo en una entrevista que las publicaciones negando el asesinato de 6 millones de judíos por parte de los nazis no serían eliminados y que mientras Facebook se concentraba en parar la difusión de noticias falsas, no iba a retirar publicaciones simplemente porque se basen en hechos erróneos.

Tras el escándalo, Zuckerberg, que es judío, aclaró que a pesar de que personalmente encontraba profundamante ofensiva la negación del Holocausto, no creía que los negacionistas estuvieran «intencionalmente equivocados» y consideraba que la mejor forma de combatir el discurso negativo ofensivo es con discurso positivo.

La compañía en un comunicado anunció que bloquearía ese tipo de publicaciones en países en los que esos comentarios son considerados ilegales, como es el caso de Alemania, Francia y Polonia mientras que en Estados Unidos y Gran Bretaña, donde la negación del Holocausto no es ilegal, vigilaría que las publicaciones no cruzasen la línea de lo permitido.

Más de un millar de empresas, entre las que se encuentran gigantes como Coca-Cola o Adidas, iniciaron el 1 de julio un boicot publicitario que pretende presionar a Facebook para que tome una postura más firme contra el discurso de odio.

Este mes, una auditoría independiente sobre el respeto a los derechos civiles de Facebook, publicó sus conclusiones y encontró serios reveses que han empañado los progresos de la plataforma en cuestiones como discurso de odio, desinformación y discriminación.