El día 1 de mayo, el hospital de campaña de IFEMA cerraba tras permanecer abierto desde el 21 de marzo. En el acto de clausura, Isabel Díaz Ayuso señalaba que IFEMA se había convertido en un hospital milagro porque prácticamente todas las personas que habían ido allí habían sanado, habían curado para pasar luego a hoteles medicalizados o irse a casa con los suyos.

Pero el hospital milagro se olvidó de las residencias de mayores. De 472 geriátricos operativos en la Comunidad de Madrid, solo 2 realizaron traslados a Ifema, 23 personas en total: 12 la residencia Monteverde, de Villaviciosa de Odón, y 11 la Sol Salud, de Collado Villalba, según los datos aportados por Summa 112 a la Consejería de Sanidad y facilitados a infoLibre.

En marzo y abril, en el geriátrico de Villaviciosa nadie se contagió con covid-19 mientras que en el de Collado hubo 22 residentes contagiados.

Según el protocolo aprobado por Ayuso en la tercera semana de marzo, los criterios de exclusión de derivación hospitalaria de los mayores que vivían en residencias de la Comunidad de Madrid se establecían teniendo en cuenta el nivel de dependencia o deterioro cognitivo. La aplicación del protocolo se tradujo en 7.291 personas fallecidas en geriátricos, lo que equivale al 77% de todos los residentes fallecidos (9.470), por covid-19 o por cualquier otra causa, según desveló infoLibre la semana pasada.

De los 9.470 fallecidos que vivían en geriátricos de Madrid, 5.795 murieron con coronavirus o con síntomas compatibles, un 43,5 % de todos los fallecidos por esa causa en la región hasta el cierre de IFEMA. Por lo tanto, de las 3.811 personas atendidas en el hospital de campaña solo un 0,6% del total correspondía a los residentes de geriátricos trasladados allí. De esa forma, al excluir al colectivo con la mortalidad y tasa de contagio más alta, en IFEMA solo fallecieron 17 personas.

Además durante marzo y abril, se contagiaron 10.298 residentes, por lo que la Comunidad de Madrid trasladó a IFEMA exactamente al 0,22% de todos los mayores que padecieron el virus.

En la semana anterior al cierre del hospital de campaña fallecieron 960 personas que vivían en geriátricos de la Comunidad de Madrid, 549 en la propia residencia sin ser trasladados a un hospital, una cifra que representa un 57,2% del total. Pero el hospital milagro en vez de ayudar a esos mayores se cerró. Según la versión oficial, como el número de contagios se había reducido, ya no era necesario mantenerlo abierto puesto que era menor la presión sobre los hospitales de la región.

Según Ayuso, el macrohospital de 1.350 camas, con 16 de cuidados intensivos, con 1.000 profesionales sanitarios, también con servicio de lavandería, de limpieza y de catering, salvó a los hospitales asumiendo el grueso de los pacientes de coronavirus, pero no aclaró las razones por las que su Gobierno aplicó entonces un protocolo que excluía el traslado a los hospitales de buena parte de los residentes.

Y lo que la presidenta regional presentaba como un proyecto que sorprendía al mundo, parecía no maravillar demasiado a la oposición. La portavoz de Más Madrid, Mónica García, le explicaba a Ayuso que en la Comunidad hay tres hospitales que son más grandes que Ifema y además insistía en que Ifema no ha maravillado al mundo sino a sus directores de comunicación y marketing. «¡Ifema es su gran tapadera propagandística!”, señalaba.

Ángel Gabilondo indicaba al respecto: “Yo no pretendo dejar de reconocer lo que Ifema ha supuesto. Sin embargo, hay un aspecto del hospital de Ifema que es obligado comentar: me refiero a sus costes de oportunidad, no a una cantidad económica sino a lo que se pierde, se deja de hacer o tener cuando se hacen ciertas cosas, porque para poner en marcha ese hospital han cerrado 102 centros de Atención Primaria y los servicios de Urgencia de Atención Primaria”.

Algo en lo que también insitió Jacinto Morano, de Unidas Podemos: “Cuando han tenido que afrontar esta crisis, ¡han tenido que destaparse los pies para taparse la cabeza!; es decir, han cogido a los profesionales de Atención Primaria para llevarlos al Ifema, con el efecto de que la Atención Primaria, que es evidentemente uno de los elementos centrales para el cuidado de una situación de pandemia, no ha podido proteger adecuadamente a los madrileños y madrileñas”.