El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso adjudicó a dedo y sin publicidad un contrato de emergencia, con un coste de 30.250 euros para las arcas públicas, al reportero de Ok Diario, Cake Minuesa, para hacer vídeos sobre el coronavirus.

Entre 2014 y 2016, bajo la presidencia de Ignacio González y después de Cristina Cifuentes, Telemadrid pagó 1.244.27 euros por el programa Ciudadano Cake, protagonizado por Minuesa. Cada episodio de un total de 70 costó entre 17.713 y 17.911 euros.

A Caelum Producciones S.L., le fue adjudicado por parte de la Comunidad de Madrid el contrato para la creación y difusión de vídeos enfocados a alertar y prevenir sobre los riesgos del coronavirus, un contrato al que tuvo acceso Público y en el que no se especifica la duración de los vídeos, formato, contenido o cómo se emitirían.

La mayoría de los vídeos resultaron ser recomendaciones extemporáneas, homenajes y hasta un vídeo-plagio de la campaña del Véneto (Italia) que tuvo que ser retirado de las redes porque en él aparece una menor que no dio su consentimiento para la emisión de la imagen.

El primer contrato se firmó en febrero de 2014, un año y un mes después del traumático ERE de Telemadrid, que se llevó por delante a 861 trabajadores y que el Tribunal Supremo declaró improcedente pero no anuló.

Pese a que el programa de Minuesa se emitía en prime time, la media de share del programa estaba en el 3,1%, por debajo de las medias registradas por la cadena pública en esos años. En 2013 Telemadrid llegó a su mínimo histórico, y aún así tuvo un 3,8% de audiencia anual, frente al 3,1% de Ciudadano Cake.

En 2014, la media de la cadena fue del 4,2%; en 2015 del 4,1%, y en el 2016 del 4,8%. Con el programa «Cañada Real: vivir al límite» obtuvo el mayor éxito en términos de audiencia y logró un 6,5% de share . Su mínimo fue del 1,2% y hay varias entregas que ni siquiera arañaron el 2%.

A pesar de que varios de los contratos contenían una cláusula que permitía su disolución en el caso de no llegar a la media de la cadena, Minuesa siguió elaborando sus programas, algunos con temas que nada tenían que ver con Madrid como: «¿Hay miedo todavía en el País Vasco?», o «Viaje a Catalunya, consultamos a todos» o dedicados a la izquierda o a Podemos como: «¿Podemos ser Venezuela?»; «La papeleta de la izquierda»; «¿Podemos ser Venezuela? El desenlace»; «Podemos bajo sospecha»; «La Cara B de Podemos» o «Del feminismo a Femen».

En 2014 Minuesa publicaba en un tuit un meme bajo el título de «Trivagos», con la tipografía del buscador de hoteles Trivago, en el que aparecía Ignacio Fernández Toxo, Cándido Méndez y Cayo Lara y a raíz de eso CCOO anunció que estudiaba emprender acciones legales contra el programa Ciudadano Cake.

El primer contrato firmado en febrero de 2014 con la empresa Producción de Contenidos Audiovisuales Activamundi S.L., contemplaba la elaboración de seis programas con un precio de 17.911,34 euros por capítulo. El total gastado ascendió a 214.936,08 euros al extenderse el contrato por otros seis capítulos. Estos episodios lograron un 4% de share.

En septiembre del mismo año firma otro contrato por siete programas con la empresa Kometa Producciones S.L.U, con un precio por capítulo de 17.899 euros. En octubre se amplió el contrato por otros siete programas y Telemadrid se comprometió a pagar a esta empresa otros 250.591 euros.

En febrero de 2015, Telemadrid firmó otro contrato para la producción del mismo programa con la sociedad Sespande Producciones S.L. con ocho capítulos, a las que se añadieron otras nueve entregas, y un precio pactado por capítulo de 17.713,11 euros. En total Telemadrid ya había comprado 43 capítulos y Sespande facturó 301.122,87 euros.

En septiembre de 2015 firmó con Caelum Producciones S.L. por siete programas, prorrogados hasta un total de 27, a 17.713,98 euros cada uno. Caelum Producciones S.L., empresa de la que Minuesa es hoy administrador único, cobró 478.277,6 euros por los 27 programas. 

En total, contando con las cuatro sociedades, la factura subió hasta 1.244.927,97 euros.

Público