Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, decidió despedir a un importante fiscal federal de Manhattan, Geoffrey Berman, que se negaba a renunciar y que investiga figuras cercanas al mandatario por presunta corrupción como su exabogado Michael Cohen o su abogado personal, Rudy Giuliani, además de negocios cercanos al presidente estadounidense, tal y como informó este sábado el fiscal general William Barr.

«Como usted ha declarado que no tenía intención de renunciar, le pedí al presidente que lo despidiese de manera inmediata y así lo hizo», escribió Barr en una carta enviada a Berman, publicada por los medios estadounidenses.

Sin embargo, Trump se desligó del caso y aseguró que no había participado en la decisión. «Ese es su departamento, no el mío. Pero tenemos un fiscal general muy capaz, así que eso depende de él. Yo no estoy involucrado», dijo el mandatario.

Incluso aunque Trump hubiera dado la orden, su legalidad estaría en tela de juicio, dado que Berman fue designado para el cargo por un tribunal, por lo que no está claro si Trump tendría autoridad legal para destituirlo.

Poco después Berman anunció que dejaría el cargo con efecto inmediato. «Ha sido el honor de toda una vida servir como fiscal de Estados Unidos en este Distrito y custodio de su orgulloso legado», escribió.

Aunque en un principio se barajó la posibilidad de que el presidente de la Comisión de Intercambio, Jay Clayton, ocupase el cargo parece que al final será Audrey Strauss la que se convertirá en la fiscal interina hasta que se nombre un sucesor permanente.

Berman aceptó su salida del cargo al enterarse de que quien ocuparía su puesto sería Audrey Strauss. «Sé que bajo su liderazgo, los incomparables investigadores, asistentes legales y personal de esta oficina continuarán salvaguardando la duradera tradición de integridad e independencia del Distrito Sur», agregó.

Berman fue nombrado para el cargo en 2018 tras el despido por parte de Trump de su predecesor Preet Bharara, que también se negó a renunciar.

Un par de días antes de su despido, ya sonaba el nombre de Berman después de que medios estadounidenses publicaran fragmentos del libro de John Bolton en el que revelaba que Erdogan le pidió a Trump que presionase a la oficina de Berman para que dejara de investigar el banco turco Halkbank.

El fiscal está también a cargo de la investigación del escándalo de violaciones y abusos del fallecido multimillonario Jeffrey Epstein, así como de algunos otros de los más relevantes casos de corrupción y escándalos financieros del país.

En los últimos meses, el gobierno de Trump despidió o degradó a inspectores generales del Pentágono, del departamento de Estado, la comunidad de inteligencia y el departamento de Salud Pública.