Hermann Tertsch, eurodiputado de Vox, ha enviado un correo electrónico a todos los eurodiputados y a sus colaboradores lleno de inexactitudes y falsedades sobre el anteproyecto de ley de Memoria Democrática, según ha adelantado elDiario.es.

Tertsch explica al principio de la carta que «se trata de un anteproyecto de ley basado en una clara y muy peligrosa construcción ideológica comunista, en la que el gobierno español pretende satisfacer sus intereses actuales concibiendo el pasado nacional como algo puramente estratégico para sus fines políticos e ideológicos».

Después, el eurodiputado de Vox, intenta «convencer» a Europa de que el Gobierno pretende difundir «una versión ideológica reconstruida del pasado y de la Historia de España. Es la versión del Frente Popular, el Gobierno liderado por los comunistas que perdió una guerra civil tras secuestrar y destruir la democracia».

El polémico eurodiputado dice además que: «La nueva ley impone una versión parcial, unilateral, injusta, manipulada y sectaria. Como se especifica en el anteproyecto de ley, cualquier infracción por parte de los ciudadanos será sancionada con penas que podrían alcanzar los 150.000€».

Pero la ley prevé sanciones de entre 10.001 a 150.000 euros para las infracciones muy graves como el traslado de víctimas sin autorización, la destrucción de fosas de víctimas, la destrucción de lugares de memoria y la autorización o participación en actos que «inciten a la exaltación de la Guerra Civil o de la Dictadura, cuando entrañe descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas o de sus familiares».

El polémico eurodiputado continúa: «Todo ciudadano que no apoye, siga y obedezca la versión tendenciosa y falsa de la ‘verdad gubernamental’, la del Frente Popular sobre el pasado, la república, la Guerra Civil y el franquismo será severamente sancionado», algo que también es falso ya que la ley solo condena «la apología del franquismo y la incitación directa o indirecta al odio o violencia contra las víctimas del golpe de Estado, de la guerra civil española o del franquismo» y extingue aquellas asociaciones o fundaciones que lo hagan.

Tertsch añade que entre los 66 puntos del proyecto de ley por el que el gobierno español social-comunista pretende imponer las bases para construir una memoria colectiva para todos los españoles, también prevé la creación de una «Fiscalía especializada para la memoria democrática y los derechos humanos'», pero en realidad, la Fiscalía se crea para la investigación de hechos que constituyan una violación de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario producidos durante la Guerra Civil y la Dictadura y los que tuvieron lugar hasta la entrada en vigor de la Constitución. Además la Fiscalía impulsará los procesos de búsqueda de las víctimas de los hechos investigados para lograr su identificación y localización. Por lo tanto, es una Fiscalía para reparar a las víctimas, no para «imponer las bases para construir una memoria colectiva para todos los españoles».

«El gobierno social comunista de España tiene la intención de utilizar la escuela para construir esa memoria colectiva. Pretende que las próximas generaciones de jóvenes españoles se subordinen a sus doctrinas y pretende vincularlas a ella en cada paso de sus estudios, educación y formación», explica.

Pero el anteproyecto de ley establece que el sistema educativo español incluirá entre sus fines el conocimiento de la historia y de la memoria democrática española y la lucha por los valores y libertades democráticas.

Por otra parte, el eurodiputado de Vox, considera una «profanación» la exhumación de Franco y defiende el Valle de los Caídos como un cementerio memorial de la Guerra Civil y no como un mausoleo de exaltación del dictador Franco.

«A estas aterradoras medidas se suma la ‘resignificación’ del Valle de los Caídos (un monumento de la guerra civil en las afueras de Madrid donde están enterrados soldados de ambos lados, del lado nacionalista y del lado republicano)», señala.

También menciona que «el Gobierno contempla la remoción de la emblemática cruz del Valle de los Caídos, que es considerada la cruz cristiana más alta del mundo. Esta supuesta destrucción forzada de la abadía benedictina de la Santa Cruz del Valle de los Caídos es una barbarie y una violación de la libertad religiosa sin parangón en Europa», algo otra vez falso, ya que no es algo que se haya anunciado en el anteproyecto de ley ni por ningún miembro del Gobierno.

Tertsch tacha además de ataque a la comunidad católica la extinción por parte del Gobierno de la orden de los benedictinos que puebla el Valle de los Caídos y señala que pretende destruir la abadía y su significado.

Finalmente pide al Parlamento Europeo que se dirija al «gobierno de izquierda radical en España» para que «deje de intentar imponer los mitos y mentiras del comunismo como verdad oficial y ponga fin a su intento de reprimir la verdad y de iniciar el enjuiciamiento judicial de los hechos históricos».

No es la primera vez que el polémico diputado utiliza la Historia para justificar sus argumentos extremistas.