Según el semanario «The Economist», Pablo Casado sería «forzado» a dimitir si el Partido Popular no logra unos buenos resultados en las próximas elecciones europeas, tras su amplia derrota en las generales del 28A.

La formación ha perdido 3,7 millones de votos en las urnas respecto a las generales de 2016, el peor resultado de la formación en unas generales desde 1986, cuando la entonces Coalición Popular obtuvo 195 escaños, o en 1989, momento en el que liderados por José María Aznar consiguieron 107 escaños, por lo que otro varapalo supondría el fin de Casado como presidente del PP.

La revista británica argumenta que Casado optó por transformar el PP de un partido «amplio» a «una secta ideológica», «purgando a los moderados e introduciendo a un equipo sin experiencia». «Su intento de reproducir, en lugar de desafiar, a Vox, cuyo origen es una escisión del PP, fracasó», asevera.

«The Economist» opina también que, aunque el PSOE sacó el mayor número de escaños, «formar un Gobierno llevará tiempo y aliados», y constata que las elecciones aumentaron la fragmentación del sistema político en España.

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La revista explica también que la derecha está ahora dividida en tres y argumenta que el espectro de Vox benefició tanto a los socialistas, cuyos votantes se movilizaron, como a los independentistas catalanes.