El vicepresidente de la Comisión Europea y candidato de los socialdemócratas a presidir esa institución, Frans Timmermans, aseguró este lunes a los eurófobos de que el Reino Unido es hoy un «ejemplo en vivo» de lo que supone abandonar la UE.

En este contexto, Timmermans exigió a Londres «honestidad» con los británicos sobre las consecuencias del «brexit».

«No pongo en duda el derecho de los británicos a decir que estarán mejor fuera de la UE, pero se merecen honestidad intelectual y política sobre lo que significa eso, y no venderles cualquier otra cosa», declaró Timmermans en un encuentro con la prensa internacional en La Haya.

En un mensaje a los políticos británicos, dijo que si el «brexit» es tan importante, «deben estar dispuestos a sentarse delante de la gente que pagará las consecuencias y decirles el precio que van a pagar, incluido que podrían perder su trabajo», y lamentó no haber visto «ni un poco de sinceridad» de Londres con los ciudadanos durante los últimos tres años.

Tras dos rechazos consecutivos en Londres, la primera ministra británica, Theresa May, admitió este lunes que sigue sin contar con los apoyos suficientes en la Cámara de los Comunes para aprobar su acuerdo de salida de la Unión en una tercera votación.

Ante la falta de movimiento y avances en las negociaciones en Londres, Timmermans ironizó que «al menos un millón de personas se han movido» este fin de semana para pedir un segundo referéndum del «brexit» y reconoció que, ante este bloqueo, una salida sin acuerdo «está cada vez más cerca».

«Siempre he admirado a los británicos, pero esa admiración se ha reducido en los últimos tres años. Creo que ninguno de los votantes del ‘brexit’ pensó que ganara el sí en el referéndum: no tenían un plan y siguen sin tenerlo. Pero vamos a dejar que la historia juzgue», afirmó.

Además, instó a proteger Europa y consideró que durante mucho tiempo los políticos pensaron que la UE es «indestructible», pero aseguró: «Estamos viendo que no lo es, que puede romperse, y los políticos en general son más responsables y dicen que necesitamos reforzar Europa, que la necesitamos para el futuro por el bien de nuestra nación».

En cuanto a la victoria de la ultraderecha holandesa en las elecciones provinciales de la semana pasada, Timmermans opinó que la gente «ve la globalización como una amenaza» y consideró que «el atractivo de la idea de que la seguridad es posible cerrando las fronteras» está calando entre los ciudadanos.

Sin embargo, quitando importancia a esa victoria, advirtió de que la proposición «tentadora y seductora» de la ultraderecha es básicamente «volver al pasado, donde todo estaba bien», y recordó que «es mentira que todo tiempo pasado fue mejor» y que es hora de «prepararse para el futuro, no estancarse en el pasado».

«Cuando el caos se apoderó de Rusia en los noventa, el mercado cayó, no había trabajo, había inseguridad, crimen, terrorismo. Entonces apareció Vladmitir Putin con su nacionalismo diciendo ‘os voy a dar estabilidad y seguridad, pero eso tiene un precio, vuestras libertades y la democracia’. ¿Queremos comerciar con nuestras libertades aquí? Si das libertad por seguridad, al final lo pierdes todo», alertó.

Reconoció que la «democracia liberal está bajo amenaza» en Europa, pero reiteró que es «la mejor opción» para los europeos que siguen «aferrados» a sus libertades y recordó que «la idea en Europa es ayudar a prosperar al vecino para prosperar como Unión, y no se trata de ver en nuestros vecinos un enemigo», como hace Rusia.

Deja un comentario