El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha negado que el Govern se encuentre en una situación de debilidad, y ha asegurado que el mayor «fracaso» en esta legislatura es el de la líder de Cs, Inés Arrimadas, «que ha dilapidado una victoria electoral como nadie en este país».

El presidente ha comparecido ante el pleno del Parlament este miércoles para dar cuenta de los recientes cambios en la composición del gobierno catalán, en el que Meritxell Budó y Mariàngela Vilallonga han sustituido a Elsa Artadi y a Laura Borràs al frente de los departamentos de Presidencia y Cultura, respectivamente.

Para Torra, las críticas que ha proferido la oposición contra el Govern, con reproches ante la falta de una mayoría parlamentaria, son «injustificadas».

Con quien más contundente se ha mostrado el presidente ha sido con la líder de la oposición, Inés Arrimadas, que ha hablado de un Govern «fracasado», a lo que ha replicado que «en la historia de este país no ha habido más fracaso que el de Arrimadas, que ha dilapidado una victoria electoral como nadie en este país».

Torra ha descartado someterse a una cuestión de confianza o convocar elecciones anticipadas, tal y como le ha exigido el líder del PSC, Miquel Iceta, y le ha invitado a plantear una moción de censura si considera que hay una «mayoría alternativa» a la de JxCat y ERC.

«Podrían presentarle a usted como presidente de la Generalitat, si no fuera porque Cs quiere que usted dimita por lo que dijo sobre el referéndum de Cataluña, sobre lo cual le quiero felicitar», ha continuado Torra, en alusión a las declaraciones en las que Iceta expuso que si un 65 % de los catalanes quisieran la independencia «la democracia deberá encontrar un mecanismo para encauzar eso».

Para el presidente catalán, estas declaraciones «suponen un paso muy importante» por parte de Iceta y, por este motivo, ha emplazado al líder socialista a defender esta postura y «no haga como Groucho Marx y ‘si no le gustan mis principios aquí tengo otros'».

Ante esta afirmación, Iceta ha respondido a Torra que no le «acepta» que diga que va cambiando de ideología y ha reclamado respeto. «No estoy a favor de la independencia, ni creo que un referéndum sea una solución, y menos en una sociedad dividida por la mitad, ni que el derecho a la autodeterminación de las Naciones Unidas sea aplicable a Cataluña», ha insistido.

Por otra parte, Torra ha afeado a los comunes que hablen de «debilidad» y «gobierno en crisis» cuando tres diputados de su grupo parlamentario -que tiene ocho escaños- «han tenido que abandonar su grupo porque no estaban de acuerdo con sus postulados».

Asimismo, ha lamentado las críticas de la CUP, a quien ha asegurado: «Tengo la misma ambición que el primer día. Si en algún momento creo que no podré llevar al país a la independencia, dimitiré».

Sobre los cambios efectuados en el Ejecutivo catalán, Torra ha subrayado que se trata de modificaciones que no implican ninguna «reordenación competencial ni de estructuras», por lo que ha subrayado que las nuevas conselleras seguirán la misma línea que sus predecesoras.

Quim Torra ha enumerado las «prioridades» de los departamentos de Presidencia y Cultura para los próximos meses, y ha exhibido la lista como una prueba de que su gobierno actúa y desarrolla políticas sociales, aunque desde la oposición se les acuse de lo contrario.

«La situación que vivimos, con compañeros en prisión y en el exilio, hace que la experiencia política hoy tenga una dureza emocional que no habíamos tenido en Cataluña desde hace muchos años. Ya hace demasiado tiempo que la serenidad y la normalidad no forman parte de la política catalana por la represión. Y pese a todo, el Govern ha gobernado desde el primer día», ha aseverado.