«Creo que los trabajadores se merecen pasar más tiempo con sus familias, sus seres queridos, disfrutar del ocio y de otros aspectos de la vida como la cultura», indicó Sanna Marin.

La semana laboral de cuatro días a la semana o de 6 horas al día, podría tener futuro Finlandia. Se trata de una idea que la primera ministra del país, la joven Sanna Marin, ya tenía en la cabeza antes de acceder al puesto y que se espera que sea el gran paso de su Gobierno.

En agosto del año pasado, durante un evento que marcaba el 120 aniversario de su partido, el SDP, Sanna Marin planteó por primera vez en público la idea de que la productividad de Finlandia podría beneficiarse de una semana laboral de cuatro días o de una jornada de seis horas.

«Creo que los trabajadores se merecen pasar más tiempo con sus familias, sus seres queridos, disfrutar del ocio y de otros aspectos de la vida como la cultura. Este debería ser el próximo paso para nosotros en la vida laboral», explicó Marin en la red social Twitter.

El país nórdico es uno de los más avanzados en cuanto a conciliación en el mundo, por lo que este paso sería uno más dentro de sus medidas para ser pioneros en este campo. En 1996 adoptaron una ley conocida como el ‘Pacto de las horas de Trabajo’ que da a los empleados la posibilidad de ajustar sus horarios empezando su jornada hasta tres horas antes o acabándola hasta tres horas más tarde en función de lo que necesiten.

Algunas empresas internacionales ya han aplicado esta jornada de cuatro días como es el caso de la neozelandesa Perpetual Guardian. Su CEO Andrew Barnes hizo una prueba y finalmente adoptó la nueva jornada gracias a los buenos resultados: más productividad y menos estrés entre sus 250 empleados.