El PSOE pedía en las Cortes de Castilla y León, con un plazo de año y medio, transformar el operativo de extinción de incendios y emergencias para que sea «permanente, coordinado y perfectamente dotado de medios humanos y materiales para toda Castilla y León».

El procurador socialista José Luis Vázquez fue el encargado de defender esta moción ante el Pleno de las Cortes, donde ha pedido la dimisión o la destitución del consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, por su «negligencia» e «irresponsabilidad» en la gestión del reciente incendio de la Sierra de la Culebra zamorana, donde han ardido más de 30.000 hectáreas: «Son responsables porque son negligentes», resumía.

Además de la mejora del operativo, la iniciativa del PSOE pedía modificar el Plan de Protección Civil ante emergencias por incendios forestales de Castilla y León (PLANCAL) en un plazo de tres meses, algo en lo que el PP ha estado de acuerdo, pero con un plazo superior, al plantear que comience su tramitación a lo largo de 2022, según ha explicado Cófreces.

Por su parte, el representante de Vox, David Hierro, rechazó las «posiciones dogmáticas» del PSOE sobre un cambio climático cuya existencia ha negado al sostenerse en «argumentos irracionales», propios de la «religión climática» que plantea proyecciones que no se cumplen «como si Burgos fuera a convertirse en Benidorm», indicó, crítico con el «grupo de iluminados» que a nivel internacional realiza estos planteamientos.

Por aquel entonces Juan Carlos Suárez-Quiñones exponía que mantener el operativo de incendios era absurdo y un despilfarro ahora dice que la culpa de los incendios es de los ecologistas.

Ahora, una vez el desastre se cierne sobre Castilla y León, Suárez Quiñones culpa de los incendios a los ecologistas y sus “nuevas modas”.

“Determinadas nuevas modas del ecologismo respecto a la limpieza de las riberas de los ríos dificultan la limpieza de los montes”, ha reprochado Quiñones.

“Todos somos responsables del cuidado de los bosques, de colaborar con las Administraciones”, ha continuado Quiñones, que ha afeado a las asociaciones ecologistas sus “enfrentamientos, recursos [judiciales] y actividades que van en contra de la Administración”. “Es una causa que hay que analizar”, ha reivindicado, no solo en las asociaciones sino también en las Administraciones Públicas.

El titular autonómico de Medio Ambiente ha defendido que este es un tema “complejo” y ha advertido que el ecologismo “extremo” “dificulta” la actuación en el monte y su limpieza. “No es la causa, es uno de los elementos en los que hay que trabajar y uno de los factores que suman para impedir un mejor estado de los bosques”, ha afirmado en la entrevista radiofónica.

Joan Baldoví, diputado de Compromís, recogía el guante y solo necesitaba tres palabras para despacharlo: «Miserable. Y cobarde».

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