El Tribunal Supremo ha vuelto a cargar duramente contra la gestación subrogada. La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (TS) ha resuelto en una sentencia que la gestación subrogada, conocida también como gestación por sustitución o vientre de alquiler) vulnera los derechos de las madres gestantes y de los niños recién nacidos, que son tratados «como simples mercancías».

La Sala de lo Civil del Alto Tribunal ha resuelto en una sentencia que una mujer, que no era la madre biológica de un bebé nacido por gestación subrogada en México, tiene que recurrir a la vía de la adopción del recién nacido para que se reconozca en España la relación de filiación, es decir, para que en el Registro conste con los apellidos de la mujer española.

Según el Tribunal Supremo, esa vía de la adopción es necesaria para la satisfacción del interés superior del menor como exige el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) y para intentar salvaguardar los derechos fundamentales que el citado tribunal también ha considerado dignos de protección, como son los derechos de las madres gestantes y de los niños en general.

El Tribunal Supremo carga de nuevo contra la gestación subrogada: "Las madres gestantes y los niños recién nacidos son tratados como simples mercancías" / Imagen: EFE
El Tribunal Supremo carga de nuevo contra la gestación subrogada: «Las madres gestantes y los niños recién nacidos son tratados como simples mercancías» / Imagen: EFE

En el texto, el Alto Tribunal recuerda que en España este tipo de contratos están prohibidos y que «entrañan un daño al interés superior del menor y una explotación de la mujer que son inaceptables».

Condiciones para la madre gestante

El Tribunal Supremo considera que en este tipo de contratos la madre gestante está obligada a entregar al niño y renuncia, antes del parto e incluso antes de concebirlo, «a cualquier derecho derivado de su maternidad».

Además, destaca que está obligada a someterse a tratamientos médicos que ponen en riesgo a la salud. También firma cómo será el parto, qué puede comer o beber, qué hábitos debe seguir, dónde puede viajar o cuál debe ser su residencia, así como la prohibición de las relaciones sexuales o el sometimiento a pruebas al azar y sin aviso previo de detección de drogas, alcohol o tabaco. Es decir, «se imponen a la gestante unas limitaciones de su autonomía personal y de su integridad física y moral incompatibles con la dignidad humana».

Pero lo que le ha parecido más grave al pleno de la Sala Civil ha sido el hecho de que, en alguno casos, también se acuerde que sea la «madre comitente» la que tome la decisión de si la madre gestante debe seguir con vida o no, en caso de que sufra alguna enfermedad o lesión potencialmente mortal.

Por otro lado, el Alto Tribunal considera que al niño se le priva de su derecho a conocer sus orígenes y es tratado como un objeto de cambio, se «cosifica».

A pesar de que se trata de una práctica ilegal en España, el «vientre de alquiler» es todavía una vía a la que acuden muchas mujeres, que viajan a otros países en los que sí que está permitida para que sean reconocidos aquí una vez vuelvan con el menor.

El Tribunal Supremo denuncia también que las agencias de intermediación actúan y se publicitan libremente en España, y que el niño nacido en el extranjero fruto de una gestación subrogada comercial entra en España y acaba integrado de manera estable en un núcleo familiar de facto.

1 Comentario

  1. Bravo pola Sala do Civil do TS!!!!
    É todo o que podo dicir, porque os motivos que dan para a súa resolución son os que eu entendo principais e que sobre todas as cousas non se deben de esquecer.

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