El Tribunal Supremo inhabilita al presidente de la Generalitat Quim Torra para ejercer como cargo público. El fallo, adoptado por unanimidad, es firme. La Sala de lo Penal ha confirmado este lunes la condena que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) impuso a Torra por desobedecer a la Junta Electoral Central (JEC) y negarse a retirar los lazos amarillos de los edificios públicos de la Generalitat en periodo electoral.

Tras esta sentencia, el hasta ahora president tendrá que abandonar la Generalitat y Junts per Cat y Esquerra Republicana podrían estar cerrando una negociación para que Pere Aragonès asuma la Presidencia en funciones. Según avanza ‘eldiario.es’, Torra va a apartarse porque no quiere aceptar una presidencia simbólica.

Quim Torra ya dejó claro tras la vista del Supremo que no tenía intención de convocar elecciones, como solicitó ERC. «No seré yo el que en este momento tan crítico aboque a una carrera electoral irresponsable que paralizaría la administración catalana», apuntó al respecto.

El fallo, cuya redacción ha correspondido al magistrado Juan Ramón Berdugo, se enviará ahora al TSJ de Cataluña que a su vez, en ejecución de sentencia, lo comunicará al todavía presidente de la Generalitat.

Libertad de expresión

En un discurso del letrado consideró que la condena del TSJ de Cataluña por desobediencia “vulneró la libertad de expresión, porque se trata de hechos políticos, se trata de una pancarta: Libertad presos políticos”, recordó.

Gonzalo Boye, el abogado, también justificó la actuación de su cliente ya que considera que es inviolable al ser “miembro del Parlamento de Cataluña, y en ese momento no se le había privado del acta. Algo que le protege de sus manifestaciones”, destacó.