El presidente saliente de EEUU, Donald Trump, indultó este martes por la noche, horas antes de abandonar el poder, a su exasesor y diseñador de su estrategia política Steve Bannon, imputado por defraudar cientos miles de dólares en donaciones de una campaña para la construcción del muro antimigración entre Estados Unidos y México. Esta fue una de las promesas y principales medidas de la campaña de Donald Trump en 2016.

Junto a Bannon han sido detenidos Brian Kolfage, Andrew Badolato y Timothy Shea, que en total se habrían apropiado de parte de los 25 millones de dólares recaudados. Según el Ministerio fiscal, los cuatro «orquestaron un esquema para defraudar cientos de miles de dólares de donantes», en la campaña ‘We Build the Wall’ (Nosotros construimos el muro).

Según los investigadores, los acusados crearon facturas y cuentas falsas para blanquear donaciones y tapar sus crímenes, y utilizaron el dinero para gastos personales y fines que no tenían nada que ver con lo prometido en la campaña de recaudación.

Una polémica medida

La medida, aún no confirmada por la Casa Blanca, llega tras días de deliberaciones en el círculo de Trump sobre la idoneidad de indultar a uno de los arquitectos de la campaña presidencial del magnate en 2016 y de sus inicios en el Gobierno.

El ultraderechista se declaró no culpable y está a la espera de juicio, por lo que el indulto de Trump entra en la atípica categoría de «preventivo». Se esperaba que Trump anunciase este martes cerca de un centenar de indultos, algo habitual en los presidentes antes de abandonar el poder, pero las últimas informaciones apuntan a que el mandatario apurará hasta su último momento para hacerlo.

Steve Bannon

El amor-odio de Bannon y Trump

Pese a su importante rol en esos tiempos, la relación entre Trump y Bannon se rompió a los pocos meses de su llegada a la Casa Blanca cuando el estratega criticó a los hijos del mandatario y fue despedido. Trump llegó a decir que Bannon, que antes había dirigido el medio ultraderechista y conspiracionista Breitbart News, había «perdido la cabeza», y que «cuando fue despedido lloró y rogó por su puesto».

Sin embargo, tras años distanciados, la relación se reactivó en las últimas semanas cuando Trump acudió a Bannon para que le asesorara en sus intentos de permanecer en el poder pese a haber salido derrotado en las elecciones.

Bannon y Vox

Bannon es conocido también en nuestro país. Tras abandonar la Casa Blanca, Bannon puso sus ojos en Europa y estableció un objetivo: dinamitar la Unión Europea desde dentro gracias a las elecciones europeas de 2019 en las que se produciría un choque entre populistas y globalistas.

Bannon con la ayuda de Benjamin Harnwell, fundador del instituto católico Dignitatis Humanae, ha conseguido que sus ideas políticas ultraconservadoras puedan ser difundidas en la cartuja de Trisulti que funcionará como sede de esta Academia Judeo Cristiana para Occidente y que desde el 1 de junio ya admite solicitudes de acceso.

Para Bannon, Italia era «el epicentro del universo político de Europa» gracias a su gran referente Matteo Salvini. Bannon defendía abiertamente la soberanía de Italia frente a Europa y el retorno a los «valores judeo-cristianos».

Sobre Vox, Bannon ha reconocido que en el verano de 2017 ya hubo contactos con este partido y viajó a España para reunirse con su plana mayor y aconsejar cómo ganar las elecciones. «Su logro más importante ha sido empujar al resto de los partidos de derecha hacia el bando del populismo nacionalista y soberanista… Ha tenido un impacto extraordinario en la política española», señalaba.