Donald Trump, presidente de Estados Unidos, aseguró este sábado que está considerando cerrar la frontera sur con México para frenar el avance del coronavirus en su país, que ya cuenta con 91 casos confirmados y 2 fallecimientos.

Parece que al polémico presidente le viene bien este virus, ya que yna corte federal de apelaciones suspendió temporalmente el pasado febrero la aplicación de una política de Trump que ha obligado a decenas de miles de solicitantes de asilo a permanecer en México mientras esperan para presentarse ante los tribunales de inmigración de Estados Unidos.

De momento Trump ha ordenado prohibir la entrada a Estados Unidos de ciudadanos no estadounidenses que hayan visitado Irán en los últimos catorce días y que viajan desde otros países. No hay vuelos directos desde Estados Unidos a Irán, donde el número de fallecidos por coronavirus se ha duplicado en los últimos días y ya alcanza las 66 personas y 1.501 casos confirmados.

Al ser consultado por periodistas en la Casa Blanca si está considerando cerrar la frontera entre Estados Unidos y México, Trump dijo: «Sí, estamos pensando en la frontera sur».

Sin embargo, más adelante en la rueda de prensa, Trump restó importancia a unas posibles restricciones en la frontera entre Estados Unidos y México.

«Estamos pensando en todas las fronteras», sostuvo. «Tenemos que pensar en esa frontera, pero… no es una frontera que parece ser un gran problema en este momento. Esperamos no tener que hacerlo».

El Gobierno de México de momento no ha recibido ningún planteamiento oficial aunque reitera su voluntad de cooperar con el gobierno estadounidense con el fin de salvaguardar la salud de la población de ambos países.

La Secretaría de Salud ya ha puesto en marcha medidas de mitigación semejantes a las de Reino Unido y Canadá conforme a las recomendadas por la OMS.

Estados Unidos advirtió también a sus ciudadanos que eviten todo viaje no esencial a Italia, el país más golpeado por el coronavirus en Europa que ha reportado ya 1.853 casos y 52 muertes.

El vicepresidente Mike Pence anunció que el Departamento de Estado trabajará con Italia y Corea del Sur “para coordinar un examen médico de detección en sus países para cualquier persona que vaya a Estados Unidos”.