El primer ministro griego, Alexis Tsipras, ha solicitado a Prokopis Pavlópulos, presidente de Grecia, disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas para el próximo 7 de julio. Tsipras tomó esta decisión tras las pasadas elecciones europeas y locales del 26 de mayo, en las que la conservadora Nueva Democracia derrotó con nueve puntos y medio de ventaja a Syriza.



En las elecciones europeas, el partido gobernante obtuvo solo el 23,7% de los votos, cifra que contrastaba con el 33,1% de Nueva Democracia, que en las locales consiguió ganar en 12 de las 13 regiones del país y en las dos principales ciudades: Atenas y Tesalónica.

Para Tsipras, los comicios del 26M suponían una moción de confianza sobre su labor en el gobierno, pero la pérdida de apoyos en favor de la oposición conservadora mostró la disminución de la confianza del pueblo griego en Syriza, su partido. Kyriakos Mitsotakis, de Nueva Democracia, alegó entonces que el primer ministro debía renunciar. “Esta es la única solución clara».

Poco después, el líder de Syriza anunció que adelantaría las elecciones generales legislativas de octubre, acortando así su mandato, pero evitando que una campaña prolongada de cuatro meses pusiera en peligro la trayectoria tranquila de la economía de Grecia. “Hemos entrado en un círculo virtuoso que no debería ser perturbado por ninguna razón, porque eso significaría que los sacrificios y los esfuerzos del pueblo griego estarían en peligro”, afirma Alexis Tsipras.

Nueva campaña

Tras la visita a Pavlópulos, el primer ministro planea presentar el programa para la campaña electoral, en la que intentaría renovar la presidencia de su partido. Algunos de los ejes centrales que han avanzado a lo largo del día son aumentar el salario mínimo y crear medio millón de empleos en los próximos cuatro años. Promete también mejorar el sistema tributario para hacerlo más justo, una Administración más eficiente y prestar más atención a la protección del medio ambiente.

Esto no podría ser suficiente, ya que, según las últimas encuestas realizadas en mayo, Nueva Democracia podría aumentar hasta a diez puntos la ventaja que posee sobre Syriza y solo el 1% de los encuestados ven posible que el partido de Tsipras obtenga una victoria.


Alexis Tsipras irrumpió en el panorama político griego hace seis años como una alternativa de izquierdas que prometía luchar contra la austeridad y los rescates que estaba sufriendo el país tras la crisis financiera. Sin embargo, su partido, Syriza, se vio obligado a aceptar un nuevo rescate poco después de ganar las elecciones de 2015, bajo riesgo de la expulsión de la zona euro. Tras pedir prestados más de 280 mil millones de euros en tres diferentes rescates, Grecia emergió de los programas de ajuste económico en el año 2018.

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