El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlüt Çavusoglu, defendió este miércoles que, a pesar de las reticencias de los miembros de la OTAN, su nación tiene derecho a adquirir el sistema de misiles antibalísticos S-400 de producción rusa, el cual, dijo, no supone «ninguna amenaza» para la Alianza.

«El S-400 no supone una amenaza para la OTAN», recalcó Cavusoglu, quien restó así importancia a las críticas vertidas por algunos aliados de la Alianza Atlántica que han criticado la operación por la falta de compatibilidad con sus sistemas de Defensa y por proceder de un país que representa un reto para la organización.

El canciller realizó estas declaraciones en el marco de las conferencias que tienen lugar este miércoles con motivo de la celebración de la reunión ministerial de la OTAN, que se celebrará entre este miércoles y el jueves en Washington.

El representante turco defendió que «como país independiente y como país soberano», Turquía tiene derecho a escoger qué relación mantiene con otros Estados, más allá de los intereses de la OTAN.

No obstante, Cavusoglu señaló que Ankara no concuerda con numerosas acciones de Moscú -como la anexión de Crimea o la ocupación de provincias de Georgia- y subrayó que Turquía «apoya» la doble política de la alianza con Rusia: «disuasión y diálogo».

«No estamos eligiendo entre Rusia y otros aliados», dijo.

El ministro reconoció que su país tiene fuertes lazos comerciales con Rusia, especialmente en el sector energético, pero alegó que son muchos los países de la OTAN que también los tienen.

Respecto a la compra del sistema S-400, que ha llevado esta semana al Pentágono a suspender la entrega de dos cazas F-35 a las Fuerzas Armadas turcas, Cavusoglu se mostró confiado en que la situación se solucione y el acuerdo entre EE.UU. y Turquía salga adelante.

«Es un trato que ya está hecho, no vamos a dar un paso hacia atrás», aseguró el ministro que, en cualquier caso, recordó que en última instancia le corresponde al Congreso estadounidense determinar si la venta de las aeronaves se cancela.

Cavusoglu se mostró dispuesto a que Turquía comparezca ante el Congreso para explicar a los legisladores la necesidad de adquirir el armamento ruso sin poner en riesgo la participación turca en el programa F-35.

«Estamos trabajando con Rusia, pero eso no significa que estemos socavando la alianza de la OTAN», concluyó.

Çavusoglu, tiene previsto reunirse este miércoles con su homólogo de EE.UU., Mike Pompeo, y con John Bolton, el asesor de seguridad nacional del presidente estadounidense, Donald Trump.