El Ministerio de Exteriores de Ucrania envió hoy a Moscú una nota de protesta en relación a la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a la península de Crimea, anexionada en 2014 por Rusia.

Vídeo Recomendado:

«Ucrania considera esta visita no coordinada con la parte ucraniana (…), a la República Autónoma de Crimea y Sebastópol -temporalmente ocupados- una grave violación por la parte rusa de la soberanía estatal y la integridad territorial de Ucrania», reza el comunicado del departamento que dirige Pavló Klimkin.

Para el Ministerio de Exteriores ucraniano se trata de una violación «cínica» por parte de Rusia de los principios y normas del derecho internacional generalmente reconocidos.

Kiev advirtió de que «ninguna visita de funcionarios rusos a Crimea cambiará el estatus de la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastópol, reconocido por la Constitución de Ucrania y por todo el mundo civilizado».

El presidente ruso visitó hoy la península con motivo del quinto aniversario de la anexión, y participó en varias actividades, entre las cuales destacó la inauguración de dos centrales termoeléctricas.

Según recientes encuestas, un 89 % de los crimeos apoyan la «reunificación», como se la llama en Rusia, mientras ese porcentaje es del 88 % en el caso de los rusos.

Los crimeos celebraron el sábado el quinto aniversario del referéndum en el que más del 95 % de los habitantes de la región, entonces bajo control formal de Ucrania, se manifestó a favor de romper lazos con Kiev.

Dos días después, el 18 de marzo de 2014, Putin y los líderes de Crimea y Sebastópol firmaron en el Kremlin los tratados de incorporación de eso territorios a la Federación de Rusia.

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, que se encuentra en plena campaña electoral, aseguró que «Crimea retornará a Ucrania».

El mandatario ha contado desde un principio con el apoyo de Occidente, que impuso sanciones a Moscú poco después de la anexión.