El domingo, 29 de julio, se produjo la salida de prisión de Ahed Tamimi. La menor palestina, de tan solo 17 años, abandonó la prisión de Hasharon después de cumplir una injusta condena de ocho meses por incidentes en una protesta ante soldados del ejército de ocupación de Israel que habían previamente disparado en la cabeza a su primo de 15 años.

La detención de Ahed Tamimi provocó una enorme oleada de rechazo en diferentes partes del mundo, pero, a pesar de ello, el estado de Israel la condenó, después de la realización de agresivos interrogatorios donde no se respetaron sus derechos fundamentales. La Unión General de Trabajadores quiere aprovechar la visibilidad del caso de Tamimi para denunciar el encarcelamiento de centenares de menores palestinos en cárceles israelíes donde carecen de la más mínima asistencia como menores, según denuncia el comité Palestino de Asuntos de los prisioneros.

La situación se agrava en la región con otros hechos como el ocurrido hace solo unas semanas, cuando el gobierno israelí logró aprobar en el parlamento una ley denominada “de Estado-Nación”, en la cual se discrimina a los no judíos y se consagra al Estado de Israel como “el hogar nacional del pueblo judío”, estableciendo privilegios constitucionales solo para la población judía que, en la práctica, no es más que el reflejo en el marco legal de lo que sucede de hecho desde hace décadas, produciéndose una permanente discriminación y segregación de la población no judía.

Por otro lado, ayer, Israel dio un nuevo paso en el aislamiento a la población de Gaza, con la detención de un buque de la conocida como “Flotilla de la Libertad” al que impidió continuar su ruta, no permitiendo su desembarco en Gaza donde tenía previsto entregar ayuda humanitaria a la población. La misión de la flotilla tiene como objetivo acercar a la población de Gaza diferentes elementos de ayuda por vía marítima, pero como en anteriores ocasiones, el gobierno de Israel quiere evitar su actuación utilizando al ejercicio para llevar a cabo un bloqueo marítimo que impone sobre el territorio palestino desde hace más de diez años.

UGT quiere reiterar la petición que hizo, junto a otras organizaciones sindicales, para que se defienda el Derecho Internacional y se apoye el libre tránsito de personas y mercancías desde y hacia Gaza, de forma pacífica, así como el establecimiento de un control internacional que impidan acciones como la que el gobierno israelí está llevando a cabo, perjudicando de manera grave las condiciones de vida de la población palestina.

En este sentido, y como fue comunicado al ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell, exigimos que el gobierno de España ejerza todas las acciones legales y diplomáticas en su mano para que la Unión Europea y la comunidad internacional garanticen la integridad y la seguridad de las personas de las embarcaciones de la flotilla.

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