La federación estatal de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT) lleva tiempo advirtiendo sobre la grave normalización de la precariedad salarial en algunas de las actividades del sector servicios en nuestro país.

Este empobrecimiento de los profesionales asalariados -muchos de los cuales apenas llegan a fin de mes ante lo raquítico de los sueldos que perciben- tiene causas y tiene culpables.

En el estudio que publicamos hoy bajo el título “Expolio salarial” -elaborado por el gabinete técnico de FeSMC-UGT- recopilamos datos oficiales, los ordenamos y dibujamos un mapa que pone negro sobre blanco la realidad laboral de muchos hombres y mujeres que, a pesar de haber sido considerados ESENCIALES durante esta pandemia, siguen siendo los grandes damnificados por las dos crisis que hemos (y estamos) viviendo: la Gran Recesión de 2008 y la actual, provocada por la pandemia Covid-19.

Según el último dato disponible en la Encuesta (cuatrienal) de Estructura Salarial (EES), se ha producido un incremento del salario medio bruto anual, entre el año 2010 y el 2018, del 4,9% mientras que en el mismo período el IPC ha subido un 11,5%.

Este desequilibrio evidente en el poder adquisitivo de los trabajadores y las trabajadoras de las actividades vinculadas a los servicios, la movilidad y el consumo se concretan de la siguiente: los trabajadores y trabajadoras de los sectores citados sufren una pérdida de su poder adquisitivo de 1.371 euros/brutos de media (en 8 años).

La importancia del SMI

La subida experimentada del Salario Mínimo Interprofesional ayudó a reducir la brecha salarial entre mujeres y hombres en todas las actividades de los servicios, la movilidad y el consumo. También incide directamente en la reducción de la brecha intergeneracional. El salario de las personas asalariadas a jornada completa con mayor edad, más de 49 años, es un 82 % mayor que el de las más jóvenes.

Hoy el salario medio de las personas jóvenes apenas representa el 60% del salario medio del país.  Pese a producirse un incremento del salario medio de casi 5 puntos, entre la juventud se experimenta una pérdida salarial de más de 3 puntos.  Además, el número de personas jóvenes asalariadas a tiempo completo ha disminuido en un 32, 6%.

Por tanto, más de medio millón de personas trabajadoras, 597.381, contratadas a tiempo completo del sector servicios en España se vio beneficiada por la subida del SMI; que también benefició a las personas que trabajan a tiempo parcial.

Sin negociación colectiva no hay progreso

El expolio salarial a las personas trabajadoras de los servicios, la movilidad y el consumo en España tiene dos vertientes: el bloqueo a la subida del Salario Mínimo Interprofesional y el bloqueo a los convenios colectivos sectoriales.

Desde UGT reclamamos que se cumpla con la Carta Social Europea: el SMI debe alcanzar el 60% del salario medio estatal. Y reclamamos, también, el desbloqueo de cientos de convenios que son de aplicación para las personas trabajadoras de los servicios, la movilidad y el consumo en España y que hoy no están siendo negociados por la pasividad conscientes de las asociaciones empresariales, impidiendo con ello la mejora de las condiciones salariales para los profesionales afectados.

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