Iria Bouzas

En una contienda ideológica en la que la izquierda ha asumido como propios los principios del neoliberalismo, lo único que nos podemos preguntar ya es, ¿en qué batalla se perderá definitivamente la guerra?

La regulación de los vientes de alquiler es una guerra que tienen perdida desde el comienzo, todos aquellos que defienden que el ser humano, su dignidad y cualquiera de los atributos que le confieren su propia humanidad, no pueden ser jamás un objeto de comercio y mucho menos estar este regulado y con ello normalizado por ninguna ley ni gobierno.

Den por hecho que antes o después se va a aprobar la regulación que permita explotar a otros seres humanos, concretamente a las mujeres, para satisfacer los deseos (que no derechos), de personas con capacidad de pagar por ello.

Lamentablemente esta guerra está perdida de antemano. Y lo más triste de todo, es que no se va a perder porque exista una mayoría social que reclame fervientemente la necesidad de contar con leyes que les permitan vender su cuerpo en caso de necesidad económica. De hecho como principio parece que es algo más que rechazable para la mayoría de los ciudadanos.

Esta guerra se va a perder por incomparecencia de aquellos que han estado librando la batalla en el bando equivocado. Aquellos que, como unos auténticos idiotas, se han ataviado con el uniforme  equivocado, el de sus enemigos y se han ido al frente a luchar por una causa que nunca debió ser la suya.

Cuando aquellos que defendemos la dignidad del ser humano como inviolable, caigamos de rodillas, derrotados ante la aberración que supone la idea de alquilar legalmente una de las cosas más sagradas que el universo nos ha regalado, la capacidad de generar vida, tendremos que levantar la mirada para identificar al enemigo que nos ha vencido.

No serán los vencedores los tecnócratas, hoy socialdemócratas y mañana liberales, pero siempre fríos y asépticos, de Ciudadanos.

Tampoco serán aquellos grupos de presión que portan la bandera del liberalismo sin entender en la mayoría de ocasiones, que lejos de defender la libertad suelen quedarse solo en la lucha del economicismo.

No. La triste realidad es que los enemigos que tendremos enfrente son los que deberían haber estado a nuestro lado desde el principio. Dos son los enemigos. Dos en principio tan diferentes que parece mentira que no se hayan dado cuenta de que se han puesto en el lado equivocado para combatir justamente lo único que debería haberles unido.

Por un lado está la parte de la izquierda que ha confundido neoliberalismo con progresismo defendiendo lo contrario a cualquier planteamiento de izquierdas que tenga el más mínimo sentido y coherencia. Esa parte de la izquierda española que se ha olvidado los principios fundamentales de su propio cuerpo ideológico y que ahora consideran que cualquier deseo se puede reclamar como un derecho, sin entender que en los últimos tiempos se han vuelto los mejores aliados del neoliberalismo al que tanto critican.

Por otro lado está la parte de la derecha que basa sus principios en el catolicismo y que han abandonado la defensa de los principios religiosos arrastrados por la tropa de políticos mediocres profesionales que han invadido sus partidos de referencia relegando cualquier sentimiento religioso para sustituir a su Dios por una nueva fe mucho más sencilla de practicar y mucho más laxa en sus exigencias: La economía.

Quedamos muy pocos ya luchando contra la regulación de los vientres de alquiler y los pocos que somos, es seguro que lo hacemos de una forma consciente y coherente con nuestra posición ideológica.

Cuando caigamos, cuando esto se regule y poco a poco se vaya viendo la verdad de los intereses económicos de agencias que hay detrás de este interés tan poco altruista por aprobar cuanto antes una ley que lo ampare.

Cuando se conozcan los casos de abusos y maltrato de mujeres desesperadas que acceden a estas prácticas empujadas por la miseria y la necesidad.

Cuando llegue ese momento, nosotros aunque estemos de rodillas, al menos, podremos mantener la cabeza bien alta.

No sé lo que harán el resto cuando sean conscientes de lo que han hecho.

2 Comentarios

  1. Portugal acaba de regular la Gestación Subrogada y en España somos muchas las familias que queremos ser padres y madres o gestar para hermanas o amigos y queremos hacerlo de forma legal sin tener que viajar a otros países donde lleva regulado más de 30 años. Me recuerda a cuando mi madre o mi tía tenían que ir a Inglaterra a abortar o hacerse la ligadura de trompas…
    https://www.serpadres.es/familia/derechos/articulo/portugal-aprueba-la-gestacion-subrogada-con-condiciones-211463654189

    • El Tribunal Constitucional ha anulado la ley que regulaba la maternidad subrogada por inconstitucional. No es el único país que está en ese proceso.
      En ningún caso los deseos son derechos y muchísimo menos pueden atentar contra los derechos de terceros.

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