A lo largo del último año en Italia se aprobó un proyecto de ley contra la homofobia y tras una moción de la ultraderecha y una votación secreta este fue tumbado cuando solamente quedaba el paso del Senado.

De cara a la galería el proyecto de ley era respaldado por una amplía mayoría supuso que miembros de Forza Italia o Italia Viva, de Matteo Renzi, quien ni tan solo se presentó a la votación, han logrado declinar la balanza. La derecha, con Lega y Fratelli a la cabeza, eran claramente contrarios desde el principio, pero 13 votos han cambiado el prisma en la relación gobernante. El resultado final fue de 154 votos a favor de bloquear la ley y 131 contrarios.

El camino hacia la aprobación de dicha ley no ha estado exenta de polémicas, ya que incluso el Vaticano se posicionó férreamente en contra «en una injerencia como no se recordaba en Italia», ponen en relieve desde El País. Aunque según las encuestas concordaban que sobre el 60% de la población respaldaba la aplicación legislativa de dicha ley.

«Ahora deberá comenzarse desde el principio su tramitación, pero dada la volatilidad de las mayorías parlamentarias y el tiempo que falta para que termine la legislatura, se puede considerar virtualmente muerta», explica el periodista Daniel Verdú.

“Se ha traicionado un pacto político que quería un paso de civismo para el país”, denunció en sus redes Alessandro Zan, el diputado socialdemócrata impulsor de la norma.

 

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