Berta Isabel Cáceres Flores, nacida en 1973, fue una indígena hondureña y una incansable luchadora en defensa del ambiente, siendo especialmente mediática por su actividad en contra de la privatización de los ríos y en contra de los proyectos de presas hidroeléctricas de inversores internacionales. También luchó contra proyectos mineros y madereros para proteger el medio ambiente.

En 1993 cofundó, junto a su entonces esposo Salvador Zúniga, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas (Copinh),dando un paso al frente para organizar a los indígenas lencas, una etnia de unos 400.000 miembros que viven en condiciones de pobreza entre los departamentos de Intibucá, Lempira y Santa Bárbara (oeste) en defensa de sus territorios codiciados por compañías hidroeléctricas y mineras.

Desde el golpe de Estado de 2009, en Honduras se iniciaron una gran cantidad de proyectos muy destructivos para el medio ambiente, que provocaban el desplazamiento de comunidades indígenas y la privatización de ríos y territorios, destinándose casi el 30 % del territorio nacional a concesiones mineras.

Según denunciaba COPINH, en 2010 el Congreso Nacional otorgó docenas de concesiones de ríos en toda Honduras, como la del río Gualcarque, un río sagrado para el pueblo lenca y una importante fuente de agua y alimentos, entregada por veinte años a la empresa DESA.

Berta Cáceres emprendió una lucha en defensa del río Gualcarque, contra la compañía china Sinohydro , la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial y la compañía hondureña Desarrollos Energéticos S. A. (DESA) que pretendían construir cuatro represas hidroeléctricas, algo que afectaría al acceso al agua, comida y materiales para medicina a los lencas.

La campaña de protesta consistió en organizar reuniones comunitarias, presentar quejas legales y llevar el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Una de sus principales acciones fue el bloqueo del acceso al área de construcción por más de un año, a pesar de que los activistas locales fueron repetidamente desalojados por la Policía Nacional de Honduras.

Un 2 de marzo, Berta Cáceres, incansable activista ambiental y líder indígena, era asesinada
Un 2 de marzo, Berta Cáceres, incansable activista ambiental y líder indígena, era asesinada

​En julio de 2013, los militares de Honduras abrieron fuego contra algunos miembros del COPINH, provocando la muerte del dirigente Tomás García y tres heridos.​ En 2014 hubo dos asesinatos más y otros tres activistas resultaron gravemente heridos.

Además, desde entonces, las compañías constructoras así como la policía y los militares montaron una campaña sistemática de represión, acoso y amenaza contra activistas locales y grupos indígenas, a los que se presentaba en los medios de comunicación como violentos y peligrosos.

En 2013, Cáceres, junto a otros dirigentes indígenas, fue acusada de inducir a cometer los delitos de usurpación, coacción y daños continuados en prejuicio de DESA, por lo que se le dictó una medida de prisión preventiva. Sin embargo, Amnistía Internacional consideró que los cargos deberían ser retirados y que si los activistas eran encarcelados serían considerados presos de conciencia.

A esto hay que sumar que 45 organizaciones de derechos humanos regionales e internacionales expresaron su preocupación por la criminalización a los defensores de derechos en Honduras e hicieron un llamamiento para que el Gobierno investigara las amenazas contra ellos.

Pero las presiones del COPINH  junto con la ayuda de comunidades indígenas y organismos internacionales consiguió su objetivo e hizo que a finales del 2013 Sinohydro y la CFI se retiraran del proyecto.​ A pesar de ello, Desarrollos Energéticos continuó con el proyecto y trasladó el área de construcción al otro lado del río con la intención de evitar bloqueos.

Berta, en una entrevista realizada en 2013, denunció el acoso y la persecución a las tribus indígenas y el robo de sus tierras ancestrales por parte del Gobierno de Honduras, y la venta de la tierra y los recursos naturales del país. Denunció, además, las amenazas de muerte que recibió, el acoso sexual y telefónico, y las amenazas recibidas por el excoronel de la fuerza aérea Douglas Geovanny Bustillo mientras este trabajaba como jefe de seguridad de DESA (Desarrollos Energéticos Sociedad Anónima), así como la persecución judicial recibida por parte del Gobierno.

Berta Cáceres, ambientalista hondureña que muere en el Día Mundial de la  Naturaleza - Diario El Heraldo

Por su denuncias, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares en su favor, pero según su madre, en la práctica no recibía protección del Estado. El ministro de Seguridad, Julián Pacheco, aseguró que ella había desistido de tener policías cuidándola en forma permanente aunque se le prestaba seguridad cuando lo solicitaba.

Debido a la persecución recibida, su madre y sus hijos abandonaron el país, mientras ella dormía cada noche en un lugar diferente, apenas se comunicaba mediante aparatos telefónicos, siempre viajaba acompañada y no hacía presentaciones públicas.

Pero la medianoche entre el 2 y 3 de marzo de 2016 Berta Cáceres se encontraba en su vivienda en La Esperanza junto con el ambientalista mexicano Gustavo Castro Soto, miembro de Amigos de la Tierra, cuando los asesinos forzaron las puertas. Castro escuchó a Berta preguntar: «¿Quién está ahí?», y un sicario le disparó y la mató e hirió a Castro, quien fingió estar muerto para salvar su vida.

El día de su funeral, el día 5 de marzo de 2016, se convirtió en un homenaje popular al que acudieron miles de personas que acompañaron sus restos hasta el cementerio de La Esperanza. Tras el acto, sus hijas encabezaron una marcha por toda la ciudad, en la que reclamaron justicia y denunciaron la impunidad de los asesinatos de líderes ambientalistas en Honduras.

El 2 de marzo de 2018 fue capturado el presidente ejecutivo de DESA, Roberto David Castillo Mejía, como presunto autor intelectual del asesinato de Berta Cáceres, cuando pretendía salir de Honduras. Con él son nueve las personas capturadas en relación con el asesinato. ​

El 29 de noviembre de ese mismo año, siete hombres fueron hallados culpables del asesinato de Berta Cáceres: Sergio Ramón Rodríguez y Douglas Geovanny Bustillo (que formaban parte de la empresa DESA), Mariano Díaz Chávez y Henry Javier Hernández (que trabajaban con Bustillo), Edwin Rapalo, Edilson Duarte Meza y Óscar Torres.

La corte declaró que el asesinato fue ordenado por ejecutivos de la compañía DESA debido a los retrasos y pérdidas económicas que suponían las protestas de los grupos ecologistas, y contrataron a un grupo de sicarios para llevar a cabo el crimen. Por su parte el octavo acusado, Emerson Duarte Meza, ha sido declarado inocente y puesto en libertad. Las condenas para los acusados se dictaron el 10 de enero de 2019.

Condenaron a siete de los ocho acusados por el asesinato de la  ambientalista hondureña Berta Cáceres – El Comercial News

Reconocimientos y homenajes de Berta Cáceres

  • 2012: Premio Shalom (Alemania).
  • 2014: finalista del premio Front Line Defenders, en Irlanda.
  • 2015: Premio Medioambiental Goldman, un galardón que es «el máximo reconocimiento mundial para activistas de medio ambiente», que por eso es también denominado el «Nobel Verde» y es otorgado anualmente.

Póstumos:

  • 2016: Premio Campeones de la Tierra, del programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
  • 2017: Artemio Precioso, de Greenpeace.
  • La diputada Doris Gutiérrez presentó un proyecto de ley al Congreso Nacional para declarar a Berta Cáceres «Heroína Nacional». También diputados del Partido Libre, Liberal y Pinu, presentaron un proyecto para que se declare la zona del río Gualcarque como parque de reserva forestal y se bautice como «Berta Cáceres».
  • En 2016, se presentó el documental Berta Vive, un homenaje a su lucha como parte de la campaña «Defensoras de la Madre Tierra». El mismo, dirigido por Katia Lara Pineda, recibió una mención especial de los jurados en la competencia de cortometrajes iberoamericanos del Festival Internacional de Cine en Guadalajara.
  • A un año de su muerte, se realizaron diversos homenajes en conmemoración a Berta Cáceres en Canadá,​ España y Argentina.
  • También continuaron los reclamos por el esclarecimiento de su crimen, sobre todo por parte del COPINH.
  • La cantautora española Christina Rosenvinge le rinde homenaje en su canción «Berta multiplicada», incluida en el álbum Un hombre rubio (2018)
  • En abril de 2019 el grupo Extinction Rebellion puse un bote rosado llamado Berta Cáceres en el Oxford Circus, Londres y se pegaron al bote, bloqueando el tráfico; después de cinco día la policía lo sacó.
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