Vladímir Ilich Uliánov, más conocido como Lenin, fue un revolucionario, teórico político y comunista ruso que se convirtió en una de las figuras más importantes de la política mundial de la historia.

Nació en Simbirsk, ciudad rusa a orillas del Volga, en 1870, en el seno de una una familia feliz y culta. El hermano de Vladímir, Aleksandr Uliánov, logró ingresar en la Universidad de San Petersburgo y entró en contacto con un grupo de estudiantes que seguían la tradición revolucionaria populista de la organización Voluntad del Pueblo. El grupo planeó atentar​ contra el zar Alejandro III el 1 de marzo de 1887, el complot fue descubierto, y Aleksandr fue ejecutado.

La muerte de su hermano influyó de manera importante en el desarrollo de sus ideas. En 1887 ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Kazán Vladímir, entrando en contacto con círculos clandestinos similares a los de Aleksandr. Fue detenido durante las manifestaciones estudiantiles de diciembre de 1887 y sería expulsado de la universidad por ello.

1888 y el nacimiento del ideal revolucionario en Lenin

Lenin se instalaría en Kokúshkino, cerca de Kazán, bajo vigilancia policial y continuaría sus estudios por correspondencia. En el verano de 1888 en Kokúshkino, cuando descubrió la literatura revolucionaria y leyó la influyente novela de Chernishevski, que le influyó principalmente en su rechazo visceral al conformismo y las concesiones frente al ideal revolucionario.

Obtuvo permiso para regresar a Kazán en octubre, donde se ocupó en el estudio de El capital de Karl Marx, e ingresó en un círculo marxista. En 1889 su madre heredó una hacienda en Alakáievka, cerca de Samara, y Lenin se trasladó con ellos, o que libró a Lenin de ser detenido durante el verano como lo fue el resto del círculo marxista al que pertenecía.

En 1890 se le autorizó a examinarse como externo en las asignaturas de Derecho por la Universidad de San Petersburgo y a trasladarse a la capital para realizar los exámenes. En enero de 1892, consiguió su diploma universitario con notas excelentes a pesar de no haber asistido a clase, y comenzó a ejercer como pasante de abogado en Samara, donde llevó la defensa de campesinos, pero en agosto de 1893 regresó a la capital. Durante este tiempo escribió textos para su lectura en círculos marxistas y su interés por la actividad revolucionaria había desplazado a la abogacía.

Después de su llegada a San Petersburgo en 1893, donde entró en contacto con diversos grupos marxistas, se adhirió sin reservas al marxismo recogiendo su análisis sociológico que marcaría su carrera política, aunque característicamente combinado con el activismo de Voluntad del Pueblo: no era necesario esperar a que se dieran las «condiciones objetivas» para la revolución, debían también provocarse mediante la acción política.

Lenin trataba de aprender sobre la vida de los obreros, con quienes entró en contacto gracias a su mujer, Nadezhda Krúpskaya, para facilitar su labor de agitación y propaganda revolucionarias entre el proletariado. Sin embargo​, su principal actividad era la divulgativa, tanto en escritos dirigidos a estos como a la intelectualidad rusa.

El pensamiento de Lenin

En 1894 se trasladó a Moscú, donde seguiría escribiendo y continuaría su relación con los círculos marxistas y obreros. En estos años adopta el núcleo de su pensamiento político, que permaneció fundamentalmente inalterado el resto de su vida.

A finales de 1895 Vladímir Uliánov y Yuli Mártov (que llegó a ser el líder de la facción menchevique) fundaron la Liga de Lucha para la Emancipación de la Clase Obrera, organización que fue desarticulada casi de inmediato con el arresto de sus dirigentes la noche del 20 de diciembre, acusados de propaganda socialdemócrata entre los obreros de la capital. Después de más de un año en prisión, fue desterrado entre 1897 y 1900 a Siberia. En ese tiempo redactó su voluminoso trabajo El desarrollo del capitalismo en Rusia (1899).

Para Lenin, la transformación del imperio en una sociedad socialista se lograría mediante la actividad del proletariado, cuya misión histórica consistía en ser la vanguardia del pueblo, acabar con la autocracia e imponer un sistema democrático que debía asegurar un poder estatal popular que, con el tiempo, transformaría la sociedad en socialista. El cambio llegaría en cadena, ya que consideraba que el partido debía inspirar en su acción al proletariado que, a su vez, inspiraría al pueblo ruso entero que, finalmente, inspiraría al mundo en la gran transformación.

Según Lenin, la extensión del capitalismo en el imperio destruía la antigua unidad del campesinado, cada vez más dividido en una mayoría desposeída —un proletariado rural— y una minoría de campesinos acomodados; ambos, no obstante, estaban interesados en oponerse a la autocracia y en la consecución de una revolución democrática.

Desarrolló durante su exilio su ambicioso plan para unir a las organizaciones clandestinas socialistas en un solo partido, objetivo que reflejó en ¿Qué hacer? (1902) y en el que sistematizaba las experiencias de los activistas rusos de los últimos años para tratar de importar el modelo del SPD alemán (movilización obrera mediante campañas del partido) al represivo ambiente del absolutismo zarista. El proyecto de partido centralizado propuesto en ¿Qué hacer? contó hasta el Segundo Congreso con el apoyo del resto de la junta editorial de Iskra, que lo consideraban también una condición necesaria para el que el proletariado obtuviese un papel preponderante en la futura revolución burguesa.

Iskra

Al terminar este en 1899 se reunió con Yuli Mártov y Aleksandr Potrésov y, tras reunirse con los miembros del Grupo para la Emancipación del Trabajo en Ginebra, los tres partieron ilegalmente hacia Múnich en 1900. Fundaron el nuevo periódico que Lenin había planeado durante su exilio: Iskra, que apareció en diciembre. La publicación, introducida clandestinamente en Rusia, se convirtió en el centro de la actividad de Lenin, que no solo escribía para el periódico, sino que coordinaba su distribución, recababa información o encargaba artículos a otros escritores.

En 1902, los editores alemanes decidieron dejar de imprimir la publicación, que consideraban un riesgo, por lo que Lenin se trasladó a Londres un año. El periódico sería como germen de la unidad del partido, uniendo los diversos comités rusos a un órgano central —el periódico—, creando a la vez con su red de distribución la base de una organización de revolucionarios profesionales duchos en las tácticas de la clandestinidad. En abril de 1903, Lenin y Krúpskaya se mudaron con desgana de Londres a Ginebra por solicitud del resto de editores de Iskra, que deseaban que el grupo residiese en la misma ciudad

Bolqueviques y mencheviques

Frente a las tesis de Mártov, que defendía la necesidad de un partido de masas de base amplia que incluyese a los simpatizantes, Lenin quería admitir como militantes solo a revolucionarios profesionales integrados en una dirección centralizada, lo que provocó la importante escisión de 1903 durante el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, celebrado entre Bruselas y Londres en agosto. A partir de ese momento se consolidó la división del partido en dos fracciones, la bolchevique («mayoritaria») fiel a las tesis de Lenin y con veinticuatro votos en las últimas votaciones del congreso, y la menchevique («minoritaria»), con veinte.

Para Lenin, la obediencia de las organizaciones locales del partido a la dirección (la «democracia centralista») impedía la descoordinación del partido (el que cada organización local eligiese qué directivas seguir y cuales no) y la disciplina de los miembros del partido evitaba el crecimiento de las corrientes revisionistas o economicistas que lo podían apartar de su objetivo revolucionario.

El periodo entre la ruptura del partido en el segundo congreso y su vuelta a Rusia a finales de 1905 se caracterizó por una mezcla de escritura, intrigas intrapartidistas y momentos de relajación, a menudo en la naturaleza.

Poco a poco, Lenin fue creando el núcleo de un partido centralizado de adeptos en el que tendría una influencia decisiva. Si durante el congreso Lenin había sido el dirigente más destacado, a finales de año se encontraba aislado y en malas relaciones con sus antiguos coeditores de Iskra, de la que había dimitido.

El III Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, boicoteado por los mencheviques, se celebró en Londres en abril de 1905 y se centró en la conveniencia de una insurrección armada en Rusia.

Revolución de 1905

A pesar del interés de Lenin por la revolución, este había permanecido en Ginebra hasta que la concesión de una amnistía,​ que acompañó al Manifiesto de Octubre le permitió regresar sin peligro a Rusia el 8 de noviembre.

Durante los primeros diez meses de la revolución las disputas en el partido siguieron teniendo prioridad. Para acabar con ellas convocó, como había reclamado reiteradamente pero en vano, el tercer congreso del partido, que se celebró en Londres entre el 25 de abril y el 12 de mayo, al que finalmente solo acudieron sus partidarios y otorgó el control de los órganos centrales del partido.

En una serie de artículos escritos a lo largo del año, dejó clara su desconfianza ante la burguesía rusa y su convencimiento que la inminente revolución burguesa no la llevaría a cabo la burguesía, sino una alianza entre el proletariado urbano y el campesinado. Aunque realizó alguna aparición pública, su principal actividad fue teórica y siguió dedicándose principalmente a la reorganización del partido.

Convencido de que solo a través de un enfrentamiento civil, primero con la autocracia y más tarde con la burguesía, triunfaría la revolución socialista, sostenía que esto sería posible únicamente si el proletariado ruso, abandonado por las clases medias campesinas en la última fase del conflicto, contaba con el respaldo del proletariado europeo.

El Sóviet de San Petersburgo, dominado por los mencheviques y liderado por Trotski, comenzó una oleada de huelgas, con el resultado de que el 3 de diciembre todos sus dirigentes fueron detenidos. En respuesta, los socialdemócratas de Moscú declararon la huelga general y distribuyeron armas entre los obreros. Allí contaron con la ayuda activa de Máximo Gorki, que había conocido a Lenin en 1902 y se había acercado a los bolcheviques después del Domingo Sangriento, pero con la llegada de refuerzos del ejército hacia mediados de diciembre los insurgentes fueron aplastados.

Trotski fue encarcelado, mientras que Gorki y Lenin huyeron a Finlandia, desde donde Gorki marchó a Estados Unidos y Lenin regresó a Suiza. Lenin mantuvo durante todo 1906 su respaldo a la insurrección armada, cada vez menos probable. Según avanzaba la decadencia de la revolución, fue abandonando paulatinamente su defensa de un levantamiento armado para concentrarse en la utilidad del nuevo Parlamento como instrumento de propaganda del movimiento socialista; con este objetivo, abogó por la participación en la tercera Duma, elegida por un electorado más restringido.

Mientras, continuaban los intentos de reunificar el partido en diversos congresos. El cuarto (1906), que Lenin suponía le sería favorable por el acercamiento de los activistas de las dos fracciones durante la revolución y su adopción de tácticas similares a las propugnadas por los bolcheviques, tuvo una mayoría menchevique.​ En el quinto (1907), por el contrario, sus partidarios contaron con mayoría.​ Para entonces las diferencias entre las dos corrientes se habían acentuado tanto como para que estos intentos de reunificación fracasasen.

La revolución de 1917

Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, con la conmoción que supuso para los bolcheviques el apoyo de la socialdemocracia alemana a la misma, la situación convirtió a Lenin en una figura clave cuando la evolución de la contienda se mostró abiertamente desfavorable para Rusia.

A pesar de esperar que pronto la guerra llevase a la revolución en Europa, la Revolución de Febrero y la caída de la monarquía en Rusia resultaron inesperadas para Lenin, como para otros muchos observadores del momento, tanto en Rusia como en el extranjero.

El cambio en Rusia podía ser el comienzo de una revolución mundial que, en su opinión expresada poco antes, podría tardar décadas en acabar con el capitalismo mundial.​ Logró el apoyo mayoritario del comité central para asegurar un Gobierno mayoritariamente bolchevique y la derrota de la corriente más conciliadora con los otros partidos socialistas. La composición del Gobierno se realizó en noviembre de 1917 y el partido podía en la práctica gobernar por decreto.

El 12 de marzo de 1918, Lenin y el Gobierno soviético provisional se mudaron a Moscú por motivos de seguridad militar y se instalaron en unas habitaciones del Kremlin de Moscú, junto a la sala de reuniones gubernamental. Lenin, centro del Gobierno, dio en general prioridad al Sovnarkom frente a los órganos del partido y fue en su seno en el que desarrolló la mayor actividad hasta su enfermedad final.

El 21 de enero de 1924, Lenin​ entró en coma y falleció poco antes de las siete. La causa oficial que se dio sobre la muerte de Lenin fue arterioesclerosis o infarto cerebral.

El culto a Lenin ya había empezado antes de su muerte, cuando la troika Stalin-Kámenev-Zinóviev buscaba legitimar su lucha por el poder presentándose como herederos del auténtico «leninismo», término que se utilizó por primera vez en 1923. Fue entonces cuando se recopilaron y reeditaron sus obras, con archivos, bibliotecas y museos dedicados a su figura y a su estudio; comenzaron a escribirse hagiografías mitificadoras, y cuando sus retratos, a veces enormes, se volvieron omnipresentes en edificios públicos, oficinas, fábricas y todo tipo de lugares.

La ciudad de Petrogrado fue renombrada Leningrado en su honor; nombre que la ciudad conservó hasta la disolución de la Unión Soviética en 1991, cuando después de un plebiscito recobró el viejo nombre de la época imperial, San Petersburgo.