Este jueves, un barco saudí ha atracado en el puerto de Santander para cargar 40 contenedores de granadas, unas 1.120 toneladas.

Tal como prometió el mes pasado Xiana Méndez, secretaria de Estado de Comercio del Gobierno, “en ningún momento” se va a poner “en riesgo” el contrato de 1.813 millones de euros para la venta de armas firmado con Arabia Saudí. Esto sucedía después de que España cancelara la venta de 400 bombas de precisión a este país al sospechar que se podrían utilizar para bombardear Yemen.

De nada sirvió tampoco lo manifestado por el Gobierno de Cantabria en marzo pasado, cuando el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Francisco Martín, prometió en el Parlamento que trasladaría al Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Santander su posición contraria a este tipo de actividades.

Desde el comienzo de los ataques a Yemen por parte de Arabia Saudí en marzo de 2015, la oficina del Alto Comisionado de la ONU ha documentado 17.602 víctimas civiles, de las cuales 6.592 corresponden a fallecimientos. La mayoría de las víctimas, 10.471, son resultado de los ataques aéreos lanzados por el bloque saudita, y de los que España tiene su parte de responsabilidad.

Según el informe ‘Estadísticas españolas de exportación de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso’, España vendió el pasado año material de defensa por más de 361 millones de euros a los países que forman parte de la coalición internacional liderada por Arabia Saudí y que participa en la guerra de Yemen.

Tanto Unidos Podemos en las Cortes Generales como las ONG unidas en la campaña ‘Armas bajo control’ han pedido en reiteradas ocasiones que cese la venta de material de defensa a Arabia Saudí mientras siga implicado en la guerra de Yemen.

Según las cifras de UNICEF, desde el inicio de la guerra en 2015, casi 2.400 niños han muerto y más de 3.600 han resultado heridos. “¿Cuántos niños más van a sufrir o morir antes de que aquellos que pueden actuar lo hagan deteniendo esta lacra?”, se preguntó la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore.

El anterior barco con bandera saudí llegó a comienzos de septiembre. Entonces, el Bahri Hofuf cargó varios contenedores con municiones y explosivos. España debe abandonar las ventas de material de defensa a Arabia Saudí por las continuas violaciones de los Derechos Humanos por los ataques contra población civil.