Richard Bucci, un sacerdote católico de Rhode Island (Estados Unidos), publicó la semana pasada una lista con los 44 políticos que habían votado a favor de la Ley de Privacidad Reproductiva en la que se les prohibía recibir comunión, ser padrino o leer textos en bodas y funerales.

Bucci dijo durante una entrevista que más niños han sido asesinados por abortos que por delitos sexuales. «No estamos hablando de ningún otro problema moral, donde algunos pueden hacer una comparación entre pedofilia y aborto. La pedofilia no mata a nadie y esto lo hace», afirmó.

La representante estatal Carol Hagan McEntee, que defendió la Ley de Privacidad Reproductiva, señaló que «Cuando (Bucci) dice que la pedofilia no mata a las personas claramente no lo entiende» «Deberían haber estado en la cámara del estado y haber escuchado a los testimonios porque hay víctimas que ya no están entre nosotros», lamentó.

Sobre la cuestión también se ha pronunciado uno de los políticos vetados en el panfleto de Bucci, Julie Casimiro, que ha incidido en la necesidad de que la iglesia católica se vea «a sí misma» y se pregunte por qué están cerrando iglesias y perdiendo fieles». «El Papa debería venir a Rhode Island», añadió. La diócesis del estado aún no ha querido hacer declaraciones.

La diócesis del estado ya generó polémica tras descubrirse que había invertido 10 millones en un lobby en contra de la legislación que protege a las víctimas de abuso infantil.