La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, encargará y colocará los cuadros de las expresidentas Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes en un lugar visible del interior de la Real Casa de Correos porque ganaron las elecciones y merecen “un huequito” en la historia de la región, pero no de los mandatarios Ignacio González, Ángel Garrido y Pedro Rollán.

Los retratos de Joaquín Leguina y Alberto Ruiz Gallardón ya lucen en el hall de la sala institucional desde hace unas semanas y junto con los de Aguirre y Cifuentes completarán los retratos de todos los mandatarios que han sido elegidos directamente en las urnas.

El Ejecutivo autonómico cuenta ya con algunos cuadros que han sido regalados. Se verá si suponen coste y en ese caso se valorará.

Es llamativo que se quiera homenajear a estas dos ex presidentas, ya que su su paso por la Comunidad de Madrid estuvo rodeada de polémicas y de dudas sobre su gestión.

Aguirre: Lezo, espionaje, Gürtel y Fundescam

Esperanza Aguirre dimitía de su cargo como presidenta regional del Partido Popular en 2016 por la responsabilidad en el nombramiento de Francisco Granados, tres días después de que la Guardia Civil registrara la sede regional del partido por presunta financiación ilegal y en 2017 dejaba su acta de concejal después de estar bajo el punto de mira de todos los grupos políticos desde el arresto de Ignacio González por un supuesto caso de desvío de fondos en la Operación Lezo.

Uno de los casos más famosos en el que se vio envuelto el gobierno de Aguirre fue el del espionaje cometido sobre Manuel Cobo y Alfredo Prada por empleados de seguridad de la Comunidad de Madrid a quienes acusaron de un delito de malversación de caudales públicos, al utilizar teléfonos y vehículos que tenían para desarrollar su cargo para espiar a los políticos. La causa fue archivada en varias ocasiones y reabierta en 2011 por la Audiencia Provincial de Madrid, al considerar que existían «indicios suficientes de la comisión de delito».

Un informe remitido por la Fiscalía Anticorrupción ratificó que el PP de Madrid financió ilegalmente las campañas electorales de Esperanza Aguirre en 2003, año del tamayazo y 2004. Las ilegalidades se cometieron en connivencia con la red Gürtel y gracias a la fundación Fundescam, de la que Aguirre era presidenta, como canal opaco de captación de fondos y pago de facturas y que se encontraba en una situación irregular ya que nunca había presentado sus cuentas.

El Máster de Cifuentes y la crema más cara

En el caso de Cifuentes, esta acreditaba en su currículum el título de Máster en Derecho Autonómico por la Universidad Rey Juan Carlos cursado en 2011-2012. Una investigación publicada por Eldiario.es sostuvo que dos asignaturas de este que estaban calificadas como «no presentadas» fueron modificadas irregularmente por una funcionaria, sin apertura de acta, a notable, caso por el que Cifuentes tuvo que comparecer ante el pleno de la Asamblea para dar explicaciones por dichas irregularidades en su expediente académico. Al día siguiente el Grupo Parlamentario del PSOE de la Comunidad de Madrid registró en sede parlamentaria una moción de censura contra Cifuentes al considerar evidente un fraude en el máster.

En 2018 se difundía en los medios de comunicación un vídeo de seguridad fechado en 2011 en el que se observaba a Cristina Cifuentes en un cuarto de seguridad de un centro comercial tras un intento de hurto presuntamente de dos cremas antiedad de la marca Olay y ser descubierta por una dependienta. Cifuentes resolvía el «acto involuntario» pagando las cremas y enmarcaba lo sucedido como una campaña de acoso y derribo contra su persona y anunciaba su dimisión cuyo futuro político ya venía tambaleándose por la polémica de la falsificación de su máster.