El manifiesto de los militantes de Ciudadanos a favor de Inés Arrimadas, con el lema Unidos y Adelante, ha derivado en un enorme fiasco que deja a la política y a la formación en entredicho.

La iniciativa fue puesta en marcha el pasado sábado con más de 200 cargos y afiliados de Ciudadanos, la mayoría de Castilla y León, para respaldar la candidatura de Arrimadas en las primarias del partido. A las de Castilla y León se adhirieron más firmas, pero su veracidad ha quedado en cuestión hasta el punto de que la iniciativa ha tenido que ser retirada.

Por el momento tres afiliados han denunciado esta situación: José Miguel García, secretario general de Transparencia en la Junta de Castilla y León, José Martín, teniente de Alcalde en Villamayor (Salamanca), y Marta Marbán, diputada de la formación naranja en la Asamblea de Madrid.

Varios cargos que apoyan a Igea hayan visto sus nombres en el formulario de adhesiones. La falta de control en la web del manifiesto ha provocado que durante varias horas el presidente de Vox, Santiago Abascal, haya sido uno de los firmantes de este texto.

Quien detectó en primer lugar las irregularidades fue el secretario general de la Consejería de Transparencia de Castilla y León que dirige el Igea, José Miguel García, que fue avisado por un amigo de que su nombre figuraba en el listado. García denunció los hechos a través de su cuenta en twitter pasadas las 14.00 horas.

A las 16.00, el manifiesto había desaparecido con el mensaje de «ya no se aceptan más respuestas en el formulario MANIFIESTO UNIDOS Y ADELANTE.