Oscar Camps, fundador de la ONG Open Arms, compartió en su cuenta personal de Twitter la muerte de casi 60 inmigrantes en aguas de Canarias tras el naufragio de su patera, lamentando esta terrible pérdida de vida.

Camps llamó la atención sobre uno de los mantras de la extrema derecha en España, el «efecto llamada», sobre el que quiso hacer una reflexión: «Mueren y mueren y vuelven a morir y según algunos políticos, si los rescatas antes de la tragedia, generas efecto llamada. Según otros, los muertos no nos comen el pan».

Rubén Pulido, secretario de Prensa y Comunicación del partido de extrema derecha Vox, ha respondido a Camps con una falta de respeto impropia de un representante político, además de una horrorosa falta de sensibilidad a los fallecidos en el naufragio.

«Que Oscar Camps llame rescates a sus recogidas, que llame tragedia a sus acuerdos con las mafias y que se digne a mirar hacia otro lado con la misma demagogia de siempre, dice mucho de la clase de persona que es», indicó el miembro del partido de ultraderecha. «El buitre jamás reconocerá que pestañeaba, es su alimento», bramó para rematar su proclama.

Un político más que polémico 

Rubén Pulido Sánchez ya era noticia en los diarios antes de faltar al respeto a quienes quieren ayudar a salvar vidas. El miembro del partido de extrema derecha fue condenado en junio 2018 por la Justicia de Andorra a cinco meses de prisión por los delitos menores de calumnias y difamaciones contra funcionarios públicos de dicho país.

Pulido criticó públicamente los presuntos abusos en la venta de moneda acuñada por el Principado de Andorra que, según él y sin prueba, habían generado un mercado negro de más de tres millones de euros en el que podían participar taxistas, policías e incluso trabajadores de la aduana del país.

Pulido hizo las mencionadas declaraciones siendo el dueño de la empresa Pulifil del sector de la numismática (estudio y coleccionismo de monedas). Como presidente de dicha empresa estuvo envuelto en una polémica por no entregar pedidos de monedas a sus clientes ni tampoco devolverles el dinero por sus compras, tal y como indica El Español.