Una guardia civil ha relatado la votación ficticia que organizó el pueblo barcelonés de Sant Marti Sesgueioles con una «urna de cartón del 9N» con «siete u ocho papeletas» y unos votantes simulados con DNI falsos para engañarles, hacerles «perder el tiempo» o «que se viera la violencia ejercida sobre ellos».
Es una de los tres agentes que intervinieron en el referéndum del 1 de octubre de 2017 que ha declarado este jueves en el juicio del «procés», donde ha explicado el ambiente «enrarecido» que vivió en aquella jornada, incluso antes de dirigirse al punto de votación.
La testigo ha contado al tribunal la «simulación» que encontraron dentro de la fábrica donde se supone que se estaba celebrando la votación y donde en realidad lo que hallaron fue una urna de cartón de la consulta del 9 de noviembre de 2014, con apenas ocho papeletas y «una lista de figurantes», de gente «que sería ficticia».
Poco después comprobaron que, aunque «estaba montado allí» el punto de votación, realmente habían votado «en el garaje de un particular».
Según ha dicho, después la alcaldesa, Rosa Narbona, que se postula de nuevo en las próximas elecciones, agradeció al «pueblo» en su perfil de Facebook que hubiese tenido «la brillante idea de cambiar la urna para engañar a la Guardia Civil y así que se llevaran la urna de cartón».
El 1-O Narbona también se dirigió hacia ellos cuando intentaban entrar al centro de votación «en actitud enarbolada y con los brazos en jarra», les preguntó qué hacían allí y, cuando le manifestaron que habían ido a incautar el material electoral, les dijo: «Doncs molt bé, mentre estigueu aquí no fareu res més» (pues muy bien, mientras estéis aquí no vais a hacer otra cosa).
Lo que sigue sin comprender la agente, según ha recalcado, es el porqué de «esa fuerza», que «se podía haber obviado si sabían que no había nada».
Ha comentado que aquel día vio cómo «el sentido del respeto y la autoridad se había evaporado en horas», porque antes de llegar a la fábrica ya les insultaban e incluso dos camiones les cerraron el paso en un polígono donde se ubicaron antes de enfilar la localidad.
Ya allí, en un pueblo de 370 habitantes, se encontraron «tres tractores puestos de forma estratégica para impedir la entrada de vehículos».
La agente ha calculado que en el punto de votación había entre 70 y 90 personas «entrelazadas entre ellas», a las que los dos mossos destinados allí no habían podido convencer, y también barricadas formadas con sillas y mesas.
Ha explicado que «el más joven de los Mossos» sugirió a su superior intentar hablar con los congregados, si bien la conversación «duró cinco, seis o siete segundos», hasta que comenzaron a insultarles. «Entonces ya no había nada más que hacer», ha dicho.
Aunque ha precisado que no hubo agresiones ni lanzamiento de objetos, la agente ha recordado los insultos y empujones de la gente, «fuertemente anclada y con actitud obstinada» y «cada vez más enervada».
Y ha precisado que «la masa todavía se puso más violenta» cuando intentaron entrar por una puerta lateral, de forma que «incluso querían rebasar el cordón» y «sobrepasar a los guardias ejerciendo mucha más fuerza».
Durante años, hacer escala era casi una mala noticia. Más horas sentado, más cafés caros,…
El caso exige investigación hasta el fondo, pero también exige no confundir un auto judicial…
El portavoz de ERC ya no insinúa: quiere encabezar una confluencia estatal y soberanista mientras…
El ministro ultraderechista exhibe a centenares de activistas maniatados como trofeos de guerra mientras Europa…
La presidenta madrileña ha llevado al Supremo un relato construido sobre medias verdades y miedo…
Bruselas firma unos aranceles del 15% contra Europa mientras mantiene abierto el mercado europeo a…