No es Venezuela es nuestro país…Tres y media de la mañana“. Así comienza el relato de M. Belén Botella Serrano sobre la larga espera que ha tenido que realizar su padre, “un hombre de 83 años, con Alzheimer, encamado” en el Hospital de Osuna, Sevilla, “desde las 8 de la tarde entramos a urgencias“, explica su hija.

Según datos del CSIF, Central Sindical Independiente y de Funcionarios, son más de 2500 las camas hospitalarias que se cierren en este período: sólo en Sevilla se cerrarán más de 600 camas y más de 300 en Málaga. El conjunto de las sustituciones no alcanzarán ni al 30% de todo el personal y los quirófanos estarán por debajo del 50% de funcionamiento. Y claro, eso se nota en casos como el del padre de M. Belén.

A las 1 de la madrugada por fin nos dicen que se quedará toda la noche por indicación del especialista hasta la mañana y que ya decidirá según lo vea“, continúa M. Belén. “Pido una cama para él y me dicen que no hay camas, que no lo van a llevar a observación y que le toca pasar la noche en una camilla, un hombre de 83 años, con Alzheimer, sangrando y toda la noche con el megáfono chillando nombres de pacientes y consultas“, indica.

Lo que cuenta Botella Serrano llega a tomar tintes trágicos, ya que ha vivido situaciones críticas durante la espera en pacientes de idéntica situación que su padre: “tenemos en la sala desde aproximadamente la misma hora otro hombre de la misma edad y nos comunica la familiar que tampoco le daban camas, a las 3 este hombre comienza a convulsionar, salgo a poner una reclamación y a la vuelta se han llevado al hombre y a la hija llorando“.

También se ha acordado de quien maneja los presupuestos que propician esta situación:, “hace unos meses venía (…) la presidenta de la Junta a celebrar que nuestro hospital de Osuna utiliza las mejores de las tecnicas de tortura con los enfermos, sobre todo para los más críticos y delicados”.

“Este es el trato a personas con dependencia en el hospital de Osuna pasar la noche y a saber que parte del día en una camilla, sangrando, sin almohada, sin supervisión de ningún tipo mientras en el hospital se reparte en dinero que se ahorran de las camas vacías“, se quejaba amargamente,.

Tras esto ánimo a todos a poner reclamaciones y trasladarlos al defensor del paciente y al defensor del pueblo. Y movilizarnos cada vez que se convoque un acto de protesta y sobre todo a que mande al Psoe al infierno en las próximas elecciones. ¡POR UNA SANIDAD GRATUITA , UNIVERSAL Y DE CALIDAD!“, sentenciaba M. Belén.

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