España regulará el derecho a la desconexión digital de los trabajadores para evitar la fatiga informática y preservar el tiempo de ocio y descanso, sin la obligación de prolongar la jornada respondiendo a mensajes de móvil o correos electrónicos.

La nueva ley de Protección de Datos garantizará la desconexión digital del trabajador, según el informe concluido este miércoles por la ponencia en el Congreso que ha debatido las enmiendas al texto inicial de esta iniciativa que busca reforzar la privacidad. Este proyecto de ley, que adaptará el ordenamiento jurídico español al nuevo reglamento europeo de Protección de Datos, y que está pendiente ahora de pasar a la fase de Comisión en el Congreso como parte de su tramitación parlamentaria.

El informe incorpora prácticamente en su totalidad la enmienda presentada por el grupo socialista, e impulsada por el anterior director de la Agencia de Protección de Datos, Artemi Rallo, para el desarrollo de un título específico de Derechos Digitales, ampliando a Internet la exigencia.

El texto obligará a las empresas a promuevan acciones para evitar la fatiga informática de sus empleados, dejando a la negociación colectiva o a los acuerdos entre empresas y sindicatos las distintas modalidades de ejercicio de este derecho, en función de la naturaleza y objeto de la relación laboral, pero dejando claro que deberán potenciar el derecho a la conciliación de la vida personal y laboral.

La ley recogerá también el derecho a la intimidad frente al uso de dispositivos de geolocalización, videovigilancia y grabación de sonidos en el lugar de trabajo, que prohíbe de forma expresa en lugares como vestuarios, aseos o comedores. El uso de esos sistemas sólo se admitirá por parte de la empresa cuando haya un riesgo relevante para la seguridad de las instalaciones, bienes y personas, y siempre previa información a los trabajadores.