Por Javier Cortines

En mi juventud estudié Psicología Aplicada en Madrid, cuando aún vivía “el padre de todos y todas”. En una clase me mostraron una lámina en la que se veía a una mujer en la cama y a un hombre entreabriendo la puerta del dormitorio con intenciones dudosas. ¿Qué ves? ¿Qué pretende hacer ese sujeto? Me preguntó mi profesor.

Aquel cuadro era una de las ilustraciones del “Test de Apercepción Temática” (TAT). En esa prueba describimos las escenas que nos presentan y, sin darnos cuenta, “nos proyectamos y sacamos fuera cosas que desconocíamos de nosotros mismos y que son elementos esenciales de nuestra identidad”.

Fue muy interesante analizar con mis tutores la diversidad de respuestas que daba la gente cuando la ponían enfrente la sugerente estampa del dormitorio.

Cada persona veía algo distinto en “aquel cuadro sin terminar”. Había hombres y mujeres que decían “que alguien estaba entrando en la habitación para violar a la chica”, otros que “su padre iba a darle el beso de buenas noches”, otros que “su novio o su amante iban a darle una sorpresa”, otros “que había entrado un ladrón o un asesino”, etc. Cada uno sacaba fuera sus miedos, sus sueños, sus dudas…

Una vez “exprimido el jugo” de la escena del dormitorio, se seguían analizando decenas de láminas hasta completar “una batería de test”. Y, encadenando dato tras dato, el profesional se iba haciendo una idea de la personalidad del sujeto analizado. Y así, se daba el primer paso para descubrir o intentar descubrir “quiénes somos” y qué cosas encajan mejor con nuestra forma de sentir y pensar.

Había láminas muy útiles para recabar información acerca de la “orientación sexual de los individuos”, (la gente en la época del franquismo tenía que andar con pies de plomo en todos los ámbitos de la vida), para aclarar las dudas a una mujer que “no sabía” si quería tener hijos o para ayudar a los jóvenes a descubrir su vocación profesional.

En mi época de estudiante el ahora inquilino del Valle de los Caídos tenía muy mala uva y lo mismo levantaba el dedo para enviarte al paredón ¿Quién no recuerda Al Alba de Aute? que se valía de gentuza como Billy el Niño para quitarse de en medio a “los enemigos de la patria” sobre todo “si eran maricones” como García Lorca.

Los Test de Apercepción Temática se complementaban con los de Rorschach (diez láminas con manchas de tinta, bastante ambiguas, que eran el punto de partida de la historia que tu imaginación quisiera contar). “Con esos trucos” la gente se desnudaba e iba perdiendo el miedo a revelarse.

Y también aprendíamos grafología. Recuerdo que me lo pasé muy bien en mis años universitarios analizando la escritura de mis compañeros, lo que era muy productivo y entretenido para ambos lados. El contacto directo, para la transmisión de conocimientos y otras cosas, tenía una calidez humana que a veces se echa en falta en esta era de “los medios de incomunicación de masas”.

Conócete a tí mismo, decían los griegos. Saber quiénes somos y cuales son los pasos que tenemos que dar para realizarnos como seres humanos y ser felices, es tan necesario como el aire que respiramos. Todos somos, especialmente en la juventud, un poco giróvagos y necesitamos que alguien nos diga dónde está nuestra Estrella Polar.

Vivir sin prejuicios y perjuicios, sin miedo al tribunal social y a los policías de la mente, es el primer paso para dejar de ser “esclavo” y anclar nuestra alma en la libertad.

 

mm
Retrato de Javier Cortines realizado por el pintor Eduardo Anievas. Este escriba es el autor de la trilogía "El Robot que amaba a Platón", obra que no gusta nada a las editoriales consagradas al dios tragaperras por su espíritu transgresor y que se puede leer gratis en su blog:nilo-homerico.es/reciente-publicacion., en cuya portada se puede escuchar, además, la canción de Luis Eduardo Aute "Hafa Café".

1 Comentario

  1. CONOCERE VENCETE
    o el poder te corrompera y querras controlarlo todO
    ya qe quien no se busca es infelizia asertiva y empatica

    por eso el sabio no busca el pñoder sino el bien comun auqnue se sirva bn poder para ello

    lo mas importante es la ecuanimidad, lo demas son herramientas :
    saber cuando como cuanto pqe paque es pedagogia
    el mejor metodo pa desarrollarla ademas de leer informarse pensar reflexionar autocritica etc ,
    es la meditacion budista auqnue no hace falta iur a un dojo a meditar
    de hecho esta lleno de topos dl CeNI

Deja un comentario