Mientras que el resto de países toman las medidas necesarias para contener el coronavirus, Inglaterra prefiere sembrar el caos. El optimismo que hasta ahora había mantenido el primer ministro británico Boris Johnson, se ha desvanecido en una conferencia de prensa que ha dado sobre el estado del coronavirus en el Reino Unido.

El premier, haciendo gala de una enorme inconsciencia, aseguró que muchas familias perderán a sus seres queridos “antes de tiempo” debido al virus y que el número de infectados podría ser mucho mayor al esperado.

A lo largo de su discurso calificó la crisis como “la mayor crisis de salud pública en una generación” y afirmó que Reino Unido está llegando a la “siguiente fase” del plan previsto para combatir el virus, ya que ahora el objetivo es “retrasar su propagación” y “minimizar el sufrimiento”, ya que la enfermedad ya está en el país y no puede ser contenida.

La administración juega a la vez a múltiples bandas, pintando un escenario pesimista para que la gente se vaya mentalizando de las medidas que seguramente tendrá que tomar en las próximas semanas, y para que, si al final la cosa no llega a tanto, dé al Gobierno el crédito de que sea así.

La esperanza del Gobierno es que el pico de la enfermedad se retrase “unas semanas” para que el sistema nacional de salud (NHS) esté más preparado para manejarlo, y además espera que con la llegada de la primavera y por consiguiente el aumento de las temperaturas haya “más camas disponibles”.

El ejecutivo británico no ha sido previsor y calcula que Reino Unido está “unas cuatro semanas” por detrás de Italia, el país europeo más afectado hasta el momento, donde han fallecido más de mil personas.

Ante las preguntas de los periodistas, Johnson manifestó que las decisiones que está tomando su gobierno están basadas en “la ciencia” y el conocimiento actual sobre el virus y que se espera que el pico de la enfermedad pueda retrasarse hasta un período de “entre 10 y 14 semanas”.

Tanto el premier como los expertos se negaron a dar un número de infectados en Reino Unido ya que el dato “no se conoce con certeza” y apuntaron a que calculan que virus provocará una mortalidad de aproximadamente un 1% en la nación.