• Las personas pensionistas tienen una herramienta que les hace fuertes, tienen el voto.
  • Las personas pensionistas saben lo que quieren…y quién les quiere.

Kike Román
Miembro de ASJUBI40 – Jubilación anticipada sin penalizar


A mediados de 1970, Kike caminaba hacia el que sería su segundo trabajo. Había salido del Metro; le había costado una hora de su vida llegar hasta allí, un barrio acomodado de la ciudad de Madrid. Vivía en uno de los barrios periféricos de la gran ciudad, y para llegar a su destino tenía que realizar varios transbordos. El Metro, como toda la vida se recuerda, ese día, como el resto de días, iba sobrepasado de aforo, sufriendo en el recorrido, el perfume inimitable de la humanidad, el aplastamiento y las caricias inadecuadas de algunos desaprensivos que aprovechaban las aglomeraciones para arrimar más que el alma a las chicas.

Era el primer día de trabajo de Kike, nuestro personaje, en su nuevo trabajo. Tenía 17 años, entraba de botones, categoría profesional muy humilde, el último mono de la empresa. Caminaba nervioso, no era su primer trabajo, había estado anteriormente durante año y medio en otra empresa, mucho más pequeña que en la que iba a trabajar ahora. Con 17 años ya había experimentado el mundo laboral y volvía a repetir en una nueva singladura, mucho más grande, más importante.

En esos momentos él no sabía ni por asomo de las dimensiones de la nueva empresa, y ni mucho menos a la actividad que se dedicaba. Había estado una vez para pasar un pequeño examen de entrada. Kike venía “enchufao”, por lo tanto pasó un pequeño trámite; como todos los demás empleados. De esto se enteró más adelante. Prácticamente la empresa estaba repleta de trabajadores que eran familiares unos de otros. Le dijeron: ven dentro de una semana; y un día, a mediados de la primavera, Kike empezó un nuevo recorrido laboral que duraría mucho…mucho tiempo.

Llegó donde la empresa estaba ubicada. Sintió que el corazón le bombeaba con fuerza, aunque, como se ha dicho anteriormente, Kike debería de estar acostumbrado pues ya había trabajado. La entrada al recinto laboral era impresionante para él: la empresa estaba a pie de calle, una fachada que se teñía de seriedad y de importancia. Entró por unas puertas de cristales que daba paso a una clínica, todo estaba de blanco. En esta planta vio gente, un mostrador con la telefonista y una recepcionista a su lado. Contempló que tenía grandes espacios y que la “parte” de la empresa que estaba en la planta baja tenía batas; blanco, color y olor sanitario. Personas que sonreían y todas más mayores que Kike. A la derecha, según se entraba, una escalera que subiría a una gran oficina, una amplia oficina donde resolvería una gran parte de su vida.

Subió y preguntó por el Sr. Estremera, conserje jefe. Este, le miró y preguntó por su nombre.

  • Kike me llamo

  • Encantado Kike, aquí los que trabajamos en Conserjería solemos entrar media hora antes

Kike, pasó su vida en esa empresa, desde los 17 años; se desarrolló tanto personal, como profesionalmente. Era su vida, y como era de suponer escaló posiciones, llegando a ser Director de una bonita competencia.

Con 58 años de edad y 41 en la empresa, es invitado a irse por circunstancias que no son menester de describir en este artículo, y que podrían debatirse, comunicarse o “descubrirse” en otros entes.

Kike, tenía 58 años ¿qué podría hacer?. Se fue al paro, trabajo no había…para esa edad… y ya camino de 59 años. La opción que tenía era jubilarse anticipadamente a los 61 años. Era un camino ya marcado, no hay opciones, no hay esperanza para volver a trabajar.

Kike se jubiló a los 61. Había cotizado 43 años y unos meses, porque como se ha descrito anteriormente, había trabajado en otra empresa. Con esa larga cotización, y habiendo aportado al “sistema solidario” de la Seguridad Social mucho más del periodo exigido para recibir el 100% de la pensión, es penalizado con un 26%, y al percibir la pensión le restan el tenaz IRPF. Kike, después de haber trabajado toda una vida y contribuido de forma considerable, es penalizado en su pensión de por vida, por haberse jubilado, sin voluntariedad, 4 años antes. Sí… de por vida. ¿es justo?.

Kike, actualmente es miembro de la Asociación Jubilación anticipada sin penalizar ASJUBI40, y ve y escucha las múltiples situaciones de cada persona, en las que hay varias constantes: la primera es que empezaron a trabajar con 14 o 15 años de edad; la segunda es que son apartados del mundo laboral de forma involuntaria; la tercera, es que sus cotizaciones rebasan los 40 años de aportación; la cuarta, es que son PENALIZADOS DE POR VIDA. Y hay una quinta, que es la frustración y la impotencia.

Adicionalmente, en el seno de la Asociación ASJUBI40, Kike ha tenido también la ocasión de conocer a muchas otras personas que, habiendo cotizado, como el resto de los asociados, 40 años o más, su jubilación anticipada ha sido considerada por la legislación vigente como “voluntaria” y se les aplican coeficientes , de por vida, a su Pensión todavía mayores que a las consideradas como “forzosas”.

Kike sabe que, desde ASJUBI40, no se cejará en el empeño en lograr la derogación total de los coeficientes reductores a aquellas personas que se jubilan anticipadamente, después de haber cotizado 40 años o más, independientemente de que la jubilación anticipada sea considerada “forzosa” o “voluntaria”.

Kike, como así todas las personas que “disfrutan” de esa situación, tienen teóricamente un aval supuestamente garante, que tendría que hacer justicia y hacer valida la derogación de coeficientes reductores para largas carreras de cotización. Ese aval, es la aprobación de varias PNL (proposiciones no de ley) en 10 Comunidades Autónomas, Congreso y Senado, que instan al Gobierno a tomar en consideración el contenido de esas PNL’s, derogación de los coeficientes reductores a pensionistas con largas carreras de cotización. El Gobierno tiene que actuar en consecuencia, porque así lo demanda las Proposiciones no de Ley que dan la razón a la reivindicación planteada, en este caso por ASJUBI40.

Kike, como así muchos, apelan a los políticos a que hagan política de verdad, y si no saben, que dejen paso a otros más expertos para que fijen sus objetivos en las mejoras sociales a través de la justicia, equidad y dignidad.

¡SEÑORES POLÍTICOS!!! LOS VOTOS SON SU PAN; EL NUESTRO, LA JUSTICIA

Las personas pensionistas tienen una herramienta que le hace fuertes, tienen el voto.

Las personas pensionistas saben lo que quieren… y quien les quiere.


Contacta con ASJUBI40:

email: asjubi40@gmail.com.

https://www.facebook.com/groups/JubilacionSinPenalizar/

Para hacerse socio: http://jubilacionsinpenalizar.com/

https://twitter.com/asjubi40