El pasado 1 de agosto, el Gobierno de República Democrática del Congo (RDC) alertaba de un nuevo brote de ébola en Kivu del Norte. Las ONG están luchando desde entonces para controlar la enfermedad.

Dos niños han muerto a causa de la enfermedad en el este de la República Democrática del Congo (RDC), mientras que los centros de tratamiento del ébola en Beni y Mangina están tratando actualmente a otros seis niños infectados o que se sospecha que lo están, según informa UNICEF. La ONG ha identificado a 53 niños huérfanos que han perdido a sus padres por culpa del ébola.

© UNICEF/UN0229509/Naftalin

 

Los niños afectados por el brote actual necesitan atención y cuidados especiales“, ha explicado Gianfranco Rotigliano, representante de UNICEF en la República Democrática del Congo. “Las mujeres son las principales encargadas de los niños, por lo que, si contraen la enfermedad, sus hijos y toda la familia pasan a ser vulnerables”.

UNICEF y sus aliados han formado a 88 trabajadores psicosociales para ayudar y reconfortar a los niños ingresados y para apoyar a los que han sido dados de alta una vez que se ha comprobado que están libres de la enfermedad, pero que, aún así, corren el riesgo de sufrir estigmatización dentro de la comunidad. Los trabajadores psicosociales también organizan actividades de sensibilización para facilitar el regreso de estos niños a sus comunidades.

El impacto de la enfermedad en los niños no se limita a aquellos que han resultado infectados o que se sospecha que puedan estarlo“, ha dicho Rotigliano. “Muchos de ellos se enfrentan a la enfermedad y muerte de sus padres y sus seres queridos, o han perdido a buena parte de su familia y se han quedado solos. Esos niños necesitan urgentemente nuestro apoyo“.

UNICEF está buscando y apoyando a familias de acogida para ellos, así como brindándoles la atención psicosocial y ayuda alimentaria que necesitan.

 

Deja un comentario