El Grupo Confederal Unidos Podemos – En Comú Podem – En Marea ha presentado este martes en Madrid la Proposición de Ley de tiempo de trabajo corresponsable, un texto para reconstruir desde el principio el planteamiento de las jornadas laborales en España, que facilite que las personas, las mujeres en particular, puedan trabajar sin verse obligadas a renunciar a su vida privada y personal.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias; la portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Congreso, Ione Belarra; Yolanda Díaz, diputada de Unidos Podemos – En Marea; Amparo Ballester, Catedrática de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia; y Jaime Cabeza, Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Vigo, han participado en la charla de presentación de esta iniciativa legal en la Fundación Diario Madrid.

“Estamos en una nueva época en la que las mujeres no solo tienen derecho a ser felices sino también el derecho a ocupar la misma centralidad que históricamente han ocupado los hombres. Por eso ahora los hombres tenemos la obligación, pero también el derecho, de cuidar a nuestras hijas e hijos, y dejar de decir que ‘ayudamos en casa’. Para que esto ocurra hace falta reorganizar las leyes, cambiar algunas cosas para que los hombres también podamos ser corresponsables, no basta con una actitud retórica: hay que cambiar la ley”, ha destacado Pablo Iglesias durante la presentación de la ley.

Esta ley plantea un modelo laboral que pone sobre la mesa que “para ser felices y poder trabajar con dignidad y con derechos hace falta otro concepto de flexibilidad. Esto no va en contra de la prosperidad económica, es mentira que la prosperidad económica se tenga que apoyar en la explotación. Algunas empresas entienden que una sociedad menos desigual es también una sociedad más eficiente en términos económicos”. “¿No es más sensato adecuar el tiempo a la vida, a los hijos, a los padres, a la realidad de cada uno? Esto se puede hacer y se puede hacer cambiando la ley”, ha aseverado el secretario general.

Por su parte, Yolanda Díaz, ha resaltado que el texto viene a “cambiar el paradigma”. “Hasta ahora, el tiempo laboral se ha legislado con una mirada masculina, probablemente para un mundo industrial y probablemente para una realidad del siglo XX. Una jornada pensaba para ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso y ocho horas de ocio, un tiempo de ocio del que, por cierto, estaban excluidas las mujeres. Por eso este proyecto contiene una mirada feminista, para que el tiempo también esté a disposición de las mujeres”. “Este país se merece una mirada alta, que cambiemos el mundo del trabajo, y el tiempo –siendo muy complejo- es una maravillosa manera para ello. Racionalicemos las jornadas laborales», ha reivindicado la diputada gallega.

Asimismo, la portavoz en el Congreso, Ione Belarra, ha recordado en su intervención que “el tiempo de trabajo se ha desregulado de manera salvaje en las últimas décadas […]. La consecuencia es que hemos perdido el control de nuestro tiempo individual, lo cual nos lleva a una situación de precariedad total”. “ Este texto lucha de manera decidida contra la precariedad laboral con un eje central que es el enfoque de género porque, además, las mujeres sufrimos unos niveles de precariedad, temporalidad y parcialidad muy altos en el empleo”, ha añadido la diputada navarra.

Por su parte, Jaime Cabeza, ha aseverado que «hay que cambiar la perspectiva, el tiempo de trabajo no puede ser tan predominante porque el tiempo de la vida nos inunda demasiadas veces. La ley pretende un tiempo corresponsable en el que volvamos a ser antes padres y madres que trabajadores, que las dos cosas son más importantes, pero el mundo privado lo es mucho más. Esta es una ley de medidas pequeñas y fáciles de alcanzar, esta es la gran oportunidad de la ley».

Finalmente, Amparo Ballester, ha explicado que «queremos derecho a la presencia y para eso es el trabajo el que debe acomodarse a la vida de las personas y no al revés. Hay otra forma de ver las cosas y eso se lee en esta ley. Tener el control del tiempo es algo más que recuperar el derecho al ocio, es tener derecho a la dignidad, a la promoción y la formación profesional, son los cimientos de la propia democracia».