PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos han condenado la decisión del juez de Instrucción número 6 de Palma de Mallorca, Miguel Jesús Florit Mullet, de incautar teléfonos y ordenadores de periodistas de Baleares para descubrir el origen de una filtración periodística sobre el caso Cursach.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha afirmado que cualquier agresión que trate de «amedrentar» a los periodistas cuando investigan casos de corrupción es ir «contra la democracia«. Iglesias considera «gravísima cualquier agresión contra la libertad de información» y ha querido expresar su «máxima solidaridad con los periodistas que están investigando a delincuentes».

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha condenado la decisión judicial y asegura que es una «mala noticia» que en España «llamen a la puerta de un medio de comunicación para requisar información». Casado ha llegado a parafrasear al exprimer ministro británico Winston Churchill para referirse a lo sucedido en Baleares: «Lo que diferencia a una democracia de un régimen autoritario es que cuando llaman a la puerta a las cinco de la mañana es el lechero».

La ‘número dos’ del PSOE, Adriana Lastra, ha mostrado su rechazo a la decisión del juez ya que, subraya, en «una democracia plena y consolidada» como la española «no caben actuaciones» como las ocurridas el martes pasado: «Para que haya democracia tiene que haber libertad y para que haya libertad tiene que haber libertad de prensa».

Por su parte, Albert Rivera, ha asegurado que no conocía la intervención de material a periodistas de Baleares, pero ha señalado que la libertad de prensa es «un derecho fundamental» y una «necesidad» para la democracia: «No conozco la información y supongo que si es un juez y lo hace dentro de la ley tendrá mecanismos para hacerlo. Desde luego, no voy a pronunciarme sobre algo que no conozco«.