Iñaki Urdangarín, quien ingresó en la la cárcel de Brieva el 18 de junio de 2018 para cumplir una pena de cinco años y diez meses de prisión por el caso Noós, ya podrá disfrutar un permiso ordinario de siete días durante las fiestas de Navidad.

El marido de la Infanta Cristina lleva únicamente 17 meses en prisión, una cuarta parte de su condena, por lo que puede pedir permisos ordinarios para salir de la prisión con un máximo de 36 días al año -18 días por semestre-, aunque sin poder sumar más de una semana de forma consecutiva.

El juez ya le concedió en septiembre a Urdangarin un permiso para asistir de voluntariado a un hogar religioso en Pozuelo (Madrid). Las salidas fueron autorizadas para hacer voluntariado en Madrid dos días a la semana, ocho horas cada jornada -la primera de ellas el pasado 19 de septiembre-, después de que Urdangarin solicitara la aplicación del artículo 117 del Reglamento Penitenciario.

La Fiscalía sostuvo en su recurso que ese precepto no era de aplicación al no figurar entre los requisitos legales haber cumplido la cuarta parte de la condena, después de que Urdangarin ingresara en la cárcel de Brieva el 18 de junio de 2018 para cumplir una pena de cinco años y diez meses de prisión por el caso Noós.

Este trato a Urdangarín, entre algodones debido a sus relación con la familia real, choca frontalmente con la situación que viven los jóvenes de Altsasu tras cuatro años en prisión sin una sentencia firme por la pelea ocurrida en un bar en octubre de 2015.

La Audiencia Nacional les impuso penas de entre dos y 13 años de prisión por delitos de atentado a los agentes de la autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas, aunque el alto tribunal ha estimado parcialmente el recurso y ha reducido las condenas en casi cinco años para algunos de ellos. Tras la sentencia del Supremo, la horquilla de penas queda entre un año y medio y nueve años y medio de cárcel.

La reducción de penas del Supremo puede implicar que, cuando se les descuente el tiempo que llevan en prisión, a alguno de los acusados les quedará ya poco tiempo que cumplir. En cualquier caso, la ley establece que cuando un acusado es condenado por varios delitos, el cumplimiento máximo de la pena nunca superará el triple de la condena más alta impuesta.