Joan Jordi Abentín Senán

El PDeCAT se abre a negociar los presupuestos de Pedro Sánchez. En el Congreso de los Diputados el partido se ha escindido de Junts y ahora tiene margen de maniobra. Hay que aclarar que el espacio convergent siempre había pactado las cuentas del estado con gobiernos tanto del PP y de PSOE.

Esta maniobra se puede concebir como un intento del PDeCAT para diferenciarse del espacio de Junts y aleja aún más las posibilidades de un posible pacto entre las dos siglas para unas posibles elecciones catalanas.

Esta escisión en el Congreso de los diputados ya la anunciamos en Contrainformacion.es donde dijimos que de los 8 escaños, cuatro se irían y cuatro se quedarían en la formación Demócrata. Una de las principales voces del PDeCAT en el Congreso será Ferran Bel, exalcalde de Tortosa y cabeza de lista por Tarragona.

En total al PDeCAT le quedan ocho representantes políticos en las instituciones: cuatro en el Parlament y cuatro en el Congreso. El partido intentará recuperar su imagen y sus políticas más moderadas con estos diputados. Tendrá como objetivo presentar una opción política diferente a la de Carles Puigdemont.

Según su Portavoz, Marc Solsona, después de la salida del partido del ámbito de Puigdemont, el partido vuelve a ser de gobierno, serio y de orden. Eso hace que en el Congreso de los Diputados se abran a pactos. Además en el Parlament ya no apoyarán a Quim Torra de gratis y ahora pondran condiciones.

Un dato curioso es que con esta ruptura, el partido de Carles Puigdemont ya no es el segundo grupo de la cámara catalana. Tampoco el primero de los independentistas. Se quedaron con 31 escaños, ante los 32 de ERC. Duro golpe para el expresident de Bruselas que tenía como objetivo aglutinar todo el espacio.

Bonvehí ha convocado una reunión clave con estos ocho representantes para decidir del todo que se hace. Con la incerteza de las elecciones se podría decidir dejar también el Grupo Parlamentario de JxCat e ir al grupo mixto con el objetivo de tener voz propia e intervenciones.